Miguel Ríos en una noche de verano

Archivado en (Música) por campoyplayu el 15-05-2012

Aquella tarde me puse a hacer dedo en Riaño. Era domingo. Agosto. Había suspendido cuatro y tenía que estar de regreso en Gijón por la noche para no faltar a la academia de la Plazuela que me tenía esclavizado de lunes a viernes. El caso es que puse el dedo en alto frente a la gasolinera de Riaño con la esperanza de llegar a destino en cuatro o cinco trayectos. Nunca iba de tirón. Me paraba uno que iba al pueblo de al lado, luego otro que subía hasta Tarna, más tarde bajaba el puerto en un tercer coche y acababa llegando a Gijón en el cuarto vehículo cinco o seis horas después. Aquella aventura semanal amenazaba con repetirse una vez más aquel día de finales de agosto. Estaba nublado. Amenazaba con caer un chaparrón de un momento a otro, así que era especialmente conveniente que parase alguien. Con 15 años, no parecía yo un delincuente ni mucho menos, así que, a falta de línea directa de bus entre Riaño y Gijón, recurría regularmente a ese ‘hacer dedo’ que hoy parece haber pasado a la historia.

Entonces paró un coche. Baja la ventanilla un tío con pinta de enrollao y me pregunta a dónde voy. A Gijón. Sube. ¿Vas a Gijón? Sí. Me había tocado la lotería: ¡viaje directo! El enrrollao me pregunta si conozco el camino, le respondo que sí y asiente satisfecho. Asumo entonces la responsabilidad de guiarlo hasta la puerta del Hotel Hernán Cortés, donde prevé alojarse. Procede de Madrid y, por circunstancias que no recuerdo, ha tomado ese desvío para ir a Asturias. Al cabo de unos minutos enciende un porro y me ofrece uno. Tiene una cajetilla llena de canutos de fabricación casera. O sea que conductor y artesano previsor, pienso. Rehúso el ofrecimiento. Cuando circulamos por el valle de Lario, apenas diez minutos después de subirme al coche, el tío pone un cassette de Miguel Ríos, que acaba de sacar ‘El rock de una noche de verano’, un éxito total tras el de ‘Rock and Ríos’. El granaíno es la sensación del momento. De hecho, dos días después tocará en Gijón. ¿Te gusta Miguel Ríos?, me pregunta. Yo suelto una extraña respuesta: Él es un poco payaso, pero las canciones me encantan. El tío guarda silencio. Pasan apenas dos minutos cuando se pone a llover alegremente. Entonces comento que igual tienen que suspender el concierto si el tiempo se tuerce. Y recibo una respuesta que me hace tragarme mis anteriores palabras (las del payaso): “Sí, igual TENEMOS que suspenderlo”. ¿Y eso? “Soy el que lleva el sonido”, me revela. Glup. Glup. Glup. Hubiera querido borrar lo de payaso, pero evidentemente era tarde. Mejor dejarlo correr.

El viaje resultó agradable. Hablamos mucho de música, de Gijón, de Riaño… Hasta que aparcamos ante el Hernán Cortés. El tío estaba agradecido por haber tenido guía hasta el hotel y yo, mucho más, por haber llegado tan rápido. El caso es que me ofreció una entrada para el concierto. No pensaba ir, pues costaba 700 pesetas (un dineral de aquélla) y tenía que estudiar. Dije que sí, que gracias. Él buscó al clásico organizategui de la gira para pedírsela, pero no estaba en el hotel. Entonces se comprometió a dejarme un sobre a mi nombre en recepción al día siguiente. Tras las cuatro horas de academia, aquel lunes entré al Hernán Cortés con dos amigos de clase, pregunté con poca esperanza si había algo para Adrián y me entregaron un sobre con la entrada. Guay. Aquel concierto de Miguel Ríos en El Molinón fue brutal. El campo lleno a reventar, los brazos en alto, el sonido rotundo. Nunca olvidaré ‘Banzai’, con a aquella introducción de Salvador (guitarra eléctrica) que dio pie a mi canción favorita. Me quedó la sensación de haber sido cogido por un vendaval de música, azotado y soltado aturdido por aquel  maravilloso concierto, lleno de energía y de buena música. Fue sin duda el gran momento de toda la carrera de Miguel Ríos. No dudé en comprar el disco. Miguel Ríos dejó de ser ‘un payaso’ para mí gracias a aquel conductor anónimo con una cajetilla repleta de porros. Y hoy día sigo poniendo el ‘Rock and Ríos’ a todo volumen, con las ventanas de casa abiertas, cuando quiero inyectarme en vena música española de la buena.

La fiesta de la piña colada (los tiempos del Tik)

Archivado en (Gijonadas) por campoyplayu el 14-05-2012

La fiesta de la piña colada marcó mi entrada en el mundo de las borracheras adolescentes. Aquella entrada al Tik, con 15 años, fue como una puesta de largo. Recuerdo cierta impresión al acceder a aquella discoteca, la reina de los ochenta en Gijón, con sus luminotecnias y su pista circular. De aquélla Leer el resto de este post

De Mareo a EL COMERCIO

Archivado en (Sporting) por campoyplayu el 11-05-2012

Chutar en el campo número uno de Mareo y conseguir que el balón trace una parábola hasta colarse, a varios kilómetros de distancia, por una de las ventanas de la redacción de EL COMERCIO es una proeza al alcance de muy pocos. Quizás Radamel Falcao, Gastón Maximiliano Sangoy y Adrián Ausín; servidor. Lo de los dos primeros es pura conjetura. Lo del tercero, servidor, es un hecho probado. Además de los testigos de la gesta (Acebal el exentrenador, José Simal, Sara García y Luis Enrique, este último cámara de elcomerciodigital, no confundir de momento con el entrenador de la Roma), hay un vídeo circulando por ahí que acredita mi marca; mientras ni Falcao ni Sangoy han presentado pruebas hasta la fecha.



El histórico chut tuvo lugar la pasada tarde. Nada más golpear la pelota supe que algo mágico acababa de suceder. Así se lo hice saber a Luis Enrique. Partimos a toda velocidad para el periódico, nos saltamos semáforos, sacamos un pañuelo blanco y llegamos a la redacción justo a tiempo para ver cómo Manolo Rosety recibía en sus manos el kilométrico lanzamiento. Ahí estaba Eva Mayordomo complementando a Luis Enrique con la cámara lista para grabar el placaje de Rosety y la fiebre sportinguista que se desató a continuación en EL COMERCIO. El balón rodó de unos a otros, todos ataviados con equipación sportinguista; Eva Mayordomo nos fue marcando el ritmo, como si se tratase de nuestra Nina particular, y el júbilo rojiblanco estalló en la redacción, en administración y en publicidad. Gritos, banderas, olas humanas, bufandas, carreras, regates, goles, consignas… No nos faltó de nada. Lo pasamos bomba durante hora y media, aprovechamos la coyuntura para grabar un vídeo adicional en versión más casera atentando contra algún insurgente de la redacción (tenemos infiltrado a algún que otro oviedista y la ocasión la pintaban calva -o rojiblanca- para acabar con ellos) y hubo quien incluso se dio baños de multitudes con la representación femenina de la sección de Local. Al grito de ‘yo quiero una foto con todes les muyeres para que rabie la mía’, un enfervorizado jefe de documentación se dejó agarrar (y quién sabe si también manosear) por el voluntariado mujeril, mientras un servidor inmortalizaba la gesta de verlo suspendido en el aire, en versión horizontal, asido por tan distinguidas damas. Sotheby’s aguarda subasta.

El fragor rojiblanco, en la fase final del vídeo, se trasladó a la calle. El personal de EL COMERCIO abandonó sus puestos de trabajo, se lanzó a la escalera como si de los vomitorios de El Molinón se tratase y tomó literalmente la calle con banderas, bufandas, camisetas, balones, confeti y mucho griterío. La exhibición de sportinguismo se expandió a continuación a las ventanas del periódico. Esta nueva expresión rojiblanca coincidió con la salida de un señor metido en años que acababa de hacer una gestión en el mostrador del periódico. Miró incrédulo a los lados, arriba a las ventanas, a la cámara indiscreta que lo grababa todo y, cuando menos se lo esperaba nadie, transformó su serio porte en una pirueta de ánimo al Sporting. Porque, en definitiva, de lo que se trataba ayer era de transmitir a ese Sporting de nuestros amores que este domingo tiene en sus manos la opción de seguir en Primera, la oportunidad de ganar en Málaga (La Rosaleda no es, hemos de recordar, ni el Santiago Bernabéu ni el Nou Camp) y confiar en Granada y Getafe. La permanencia, sin duda, es posible. Basta con creer en ella. En EL COMERCIO creemos en el Sporting; en este Sporting de Clemente; en el de siempre.

¡PUXA SPORTING!

El valle de los animales (VII)

Archivado en (Libros, Naturaleza) por campoyplayu el 10-05-2012

Desperté desconcertado, dolorido, sin una idea aproximada de mi ubicación. Antes de abrir los ojos, me toqué la cara. Mi mano izquierda se adentró en una tupida barba. Entonces pude oler la lluvia. Empezaban a caer gruesos goterones, tan gruesos que casi levantaban el polvo al impactar contra el suelo. Me llenó la fragancia de tierra mojada, ese aroma seco y húmedo a la vez que dura apenas unos Leer el resto de este post

Una cama caliente… de calabazas

Archivado en (Naturaleza) por campoyplayu el 09-05-2012

Ya siento decepcionar al personal. No trata el tema de camas calientes en versión humana, sino vegetal. La cuestión está relacionada con la huerta recién preparada. Hacía yo alarde el lunes de mis 105 plantones colocados con esmero tras rotovatear la tierra. Y va Mompracen, desde el mismo Bilbao, a decirme que olvidé un interesante producto: las calabazas. Crecen mucho, rentan mucho, permiten la congelación troceadas y una vez en la invernada acompañan a purés, a porrusaldas e incluso a arroces. Leer el resto de este post

ATENERGIA y Plastácido

Archivado en (Anecdotario) por campoyplayu el 08-05-2012

ATENERGÍA era una revista trimestral especializada que editaba un grupo de empresas del País Vasco. En ella se combinaban artículos de opinión, reportajes sobre iniciativas de algunas de estas empresas, temas de investigación, noticias sobre congresos, etc. Durante dos años, yo hice ATENERGIA. Miento, la hicimos Olga y yo, dos alumnos de cuarto de Periodismo de la Universidad del País Vasco reclutados Leer el resto de este post

Esplendor en la huerta

Archivado en (Naturaleza) por campoyplayu el 07-05-2012

Ya cumplí el ritual de mayo. Qué felicidad. Echar a andar la huerta es una labor gratificante que te llena de oxígeno por dentro. La primera tarea te eleva a los altares del machomán. Vas a ver al suegro, charlas un poco con él y le tomas prestado el rotovator, cargándolo en el remolque como si fueras un auténtico granjero de Arkansas. Tirar de la anilla de arranque es una experiencia religiosa. Al cabo de Leer el resto de este post

Sportinguistas, ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡podemos!!!!!!!!!!

Archivado en (Sporting) por campoyplayu el 06-05-2012

Vaya que si podemos. Tres resultados bien conjuntados en la última jornada y estamos en Primera. Quién dijo miedo. Quién dijo no. Llegar vivos al último partido de Liga es suficiente premonición para aspirar a salvar el pellejo in extremis. Anoche se cumplió la primera parte del plan. El ambiente en El Molinón estuvo muy bien calentado por la afición bética, que no paró de cantar: ‘Es de Primera. Sporting es de Primera’ y también ‘Fernández, vete ya’. Repetían, simpáticos ellos, nuestros cánticos. Lo hicieron durante todo el partido, apenas festejaron el gol de su Betis y al final, en el córner de la Tribuna Norte, esquina Este, la afición sportinguista les brindó un caluroso aplauso, por su sal y su complicidad. Grasia, Beti; qué arte tienes mi arma. Sangoy (ese jugador dos años desaprovechado) hizo el resto.

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Quini marca un golazo en Mareo

Archivado en (Sporting) por campoyplayu el 04-05-2012

Enrique Castro Quini (62 años) anotó ayer un precioso gol en Mareo. Entrenaba el Sporting, con un invitado especial al partidillo, a la sazón su emblema más internacional, Quini, cuando a éste le dio por marcar un golazo con una precisa y preciosa vaselina desde fuera del área. El globo fue perfecto. Lo inmortaliza EL COMERCIO en su web. Un gol, el de Quini, que trae a la memoria el que le marcó al Rayo Leer el resto de este post

Pasión en El Molinón

Archivado en (Sporting) por campoyplayu el 02-05-2012

Qué bonito El Molinón lleno. 30.000 almas rojiblancas, banderas, bufandas, cánticos, coros, un himno cantado por todos… Y todo para morir en la orilla. Bueno, no olvidemos que es fútbol, que solo es un deporte. Pero cuánto nos hace sufrir. El Sporting jugó anoche agarrotado. Le pesó en exceso al equipo la trascendencia del choque, mientras el Villarreal iba a lo suyo con un buen centro Leer el resto de este post

¿Quién escribe
el blog?


Adrián Ausín
(Gijón, 1967) es periodista. Trabaja en el diario
EL COMERCIO
desde 1995.
Antes, se inició en la profesión en Bilbao, Sevilla y Granada. Sus aficiones apuntan en muchas direcciones: naturaleza, bricolaje, viajes,  fotografía, cine y literatura. Todo ello con epicentro en Gijón.