La gloria del primer ochomil a cambio de veinte dedos

Archivado en (Libros, Naturaleza)por campoyplayu on 21-11-2014

El 3 de junio de 1950, tres años antes de que Hillary conquistara el Everest (8.848 metros), los franceses Maurice Herzog y Louis Lachenal se convertían en los primeros seres humanos en llegar a la cima de uno de los catorce ochomiles de la Tierra, el Annapurna (8.091 metros). A Herzog, comandante de la images7 La gloria del primer ochomil a cambio de veinte dedosexpedición gala, la gesta le costó los veinte dedos de las manos y los pies. Tenía 31 años y viviría hasta los 93. El 14 de diciembre de 2014 se cumplirán dos años de su muerte. ¿Mereció la pena? Para cualquier ciudadano de a pie, desde luego, parece un peaje excesivo, por mucha que sea la gloria alcanzada. Sin embargo, para un fanático de la montaña quizá puede contemplarse la respuesta afirmativa. La vida de Herzog post hazaña parece inclinar la balanza hacia el sí: fue alcalde de Chamonix, presidente del COI, ministro con De Gaulle, diputado de la Alta Saboya, brillante hombre de negocios, marido de dos esposas, padre de cuatro hijos y una celebridad.

El libro escrito al dictado mientras se recuperaba en un hospital de las graves amputaciones, en los meses posteriores a la ascensión, culmina con una premonitoria sentencia: “Siempre habrá otros Annapurnas en la vida de los hombres”. En la suya, no paró de coronarlos, uno tras otro. A sus éxitos políticos y empresariales, sumó otros impensables: fue piloto de avión, jugador de golf, practicó la equitación… Y vendió veinte millones de ejemplares de esa aventura que redactó una secretaria, Nicole, dos horas al día durante su hospitalización. Antes del Annapurna, en la II Guerra Mundial, Herzog fue jefe de un grupo de 250 hombres de la resistencia francesa en la montaña. Después, todo lo dicho… Que no es poco. ¿Merció la pena? Él dijo que sí repetidas veces. Subió impulsado por “una fuerza interior” en el afán de ser el primer ser humano en pisar un ochomil. ¿Y cuando vio las consecuencias? “Mi objetivo era coronarlo costase lo que costase. Había soñado con el Himalaya durante toda mi infancia y lo más importante era realizar ese sueño. Es cierto que el precio fue elevado, pero finalmente me las arreglo muy bien. Fui feliz haciendo lo que hice y mi vida cambió para siempre”, declaró, ya nonagenario, a la revista ‘Desnivel’ en 2010.

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Sin embargo, el tiempo borra a veces los malos recuerdos, dejando solo el poso de los buenos. Cuando uno lee el libro de Herzog cuesta muchísimo concluir que la ‘compensación’ haya sido suficiente. Cuando describe cómo tiene manos y pies congelados, cómo duerme en una grieta con Lachenal próxima a la cima, donde no esperan más que la muerte, y, lo peor de todo, cuando el médico de la expedición le aplica unas dolorosísimas inyecciones en sus arterias con agujas de veinte centrímetros para evitar la gangrena, que le arrancan alaridos próximos al imag La gloria del primer ochomil a cambio de veinte dedosdesmayo, y cómo en días sucesivos va arrancándole uno tras otro sus dedos de manos y pies; y también los de Lachenal… Uno no puede concluir desde luego que aquello mereciera la pena. Pero lo que queda para la memoria colectiva es la gesta, la hazaña, la conquista del hombre sobre la montaña, lo cual, sumado a la gran vitalidad del protagonista, acabó por propiciarle una vida llena de emociones.

En ‘Mal de Altura’, Krakauer describe magistralmente la tragedia del Everest del 10-11 de mayo de 1996, con varios muertos, a la que él sobrevivió. No transmite, sin embargo, más que penalidades. En ‘Mi mundo vertical’, el polaco Jerky Kukuczka cuenta con pasión y sencillez la gesta de sus catorce ochomiles, que culminó después de Messner en 7 años, 11 meses y 14 días, algo no superado por nadie hasta la fecha. Lo hizo además sin oxígeno, en invierno, sin medios… Su cuerpo reposa en un abismo del Lhotse, donde murió a los 41 años. Ahora, en este libro de Herzog vuelves al ochomil sufrido, gélido, traidor, sin mayor recompensa que cinco pírricos minutos en la cima antes de desandar lo andado. No hay momentos felices ni descripciones extraordinarias sobre momentos o vistas placenteras. El Himalaya se presenta en versión sacerdocio. Aunque a Maurice Herzog le merecieron la pena todos los sacrificios: ”La gente suele ver lo que tengo de menos, pero yo sé lo que tengo de más”

Qué guapas las manzanas

Archivado en (Naturaleza)por campoyplayu on 14-11-2014

Qué majas son. Cuando las tienes apiladas en cajas de fruta no dejas de mirarlas. Grandes y pequeñas. Rojas, marrones y verdes. Redondas, chatas o abombadas. De piel fina y gruesa. Con carne más o menos blanca. Con moratón o sin él. Con gusano o sin él. Duras como piedras o no. Olorosas… Leer el resto de este post

Ulvetanna

Archivado en (Cine, Naturaleza)por campoyplayu on 11-11-2014

Su altura, 2.931 metros, no asusta. Es poco más que el Torrecerredo, la cima de Asturias. Sin embargo, tiene ingredientes que lo hacen mágico. Está en la Antártida, en mitad de un paisaje blanco del que emerge vertical como un cuchillo con varias aristas. Las paredes, el viento y el frío (menos veinte un día cualquiera) lo convierten en una fortaleza inexpugnable para el hombre, que apenas había reparado en él. Los noruegos lo bautizaron como Ulvetanna (colmillo del lobo) en 1994 y desde entonces solo registró dos ascensiones por sus rutas más amables. En enero de 2013, el escalador británico Leo Hounding se embarca en la aventura de subir el Ulvetanna por la arista nordeste, la más difícil. Reúne a cuatro expertos montañeros y se van para Leer el resto de este post

El primer limón

Archivado en (Naturaleza)por campoyplayu on 12-08-2014

Todo empezó en una azotea de El Llano. Allí fuiste un día hará unos tres años a recoger un limonero, con tiesto incorporado, de la abuela del amigo Andrés. En aquella terraza había de todo, era como una jungla urbana y la buena mujer había tirado la toalla con su limonero, pues estaba ya fuerte y frondoso pero no se había animado a dar un puñetero limón. Así que decidió regalarlo y ganar así un poco de espacio. Llevaste sidra casera a la Leer el resto de este post

La fuga de los osos de Artíes

Archivado en (Naturaleza)por campoyplayu on 01-08-2014

La fuga de los osos de Artíes (Lérida) tuvo repercusión mundial. No hubo periódico, radio o televisión ajeno a la gesta de los dos ejemplares huidos del cercado de este bonito pueblo del valle de Arán. Si cualquier noticia relacionada con un oso tiene impacto mediático, ésta copó todas las primeras planas no sólo por el hecho en sí de la escapada sino también por la forma de llevarla a cabo. Leer el resto de este post

La cima de Asturias

Archivado en (Naturaleza)por campoyplayu on 25-07-2014

(interrumpimos las crónicas pirenaicas para dar una noticia de alcance)

Todos debemos conocer nuestras limitaciones y aplicarnos el cuento. Pero tú, amante de la montaña, acabas por sucumbir al pressing de tu hermano David para coronar el Torrecerredo, la cima del Principado de Asturias y de toda la Cordillera Cantábrica, con sus 2.648 metros. Tu problema es el vértigo. El Leer el resto de este post

Tomates por sorpresa

Archivado en (Naturaleza)por campoyplayu on 11-06-2014

La huerta va viento en popa. Hace justo un año, a estas alturas, habían muerto todos los tomates, pese a estrenar un tendayu hecho exprofeso para ellos, y los pimientos no solo no habían crecido sino que habían menguado. Tanto llovió que se nos olvidó. Luego salió el sol, pese a las predicciones gabachas, compraste nuevos tomates y acabaste por probarlos en cantidad. En 2014 las cosas van por el libro. Hay buena temperatura y no han aparecido botritis ni mildius ni babosas asesinas. Otro pequeño incidente del año Leer el resto de este post

El pájaro carpintero

Archivado en (Naturaleza)por campoyplayu on 14-05-2014

Resulta habitual escucharlos cuando estás en Arroes faenando. Están en el prao vecino, el del big broder, pero no has logrado verlos. En medio del silencio oyes tres sonidos secos muy seguidos, un descanso y otros tres. Taca-taca-tá. Espacio. Taca-taca-tá. Así trabaja el pájaro carpintero con Leer el resto de este post

Dos gochos en las últimas

Archivado en (Naturaleza)por campoyplayu on 14-02-2014

Hoy es su último día de vida. Mañana por la mañana los pasarán a cuchillo para convertirlos en solomillo, chuletas, lomo y chorizos. Son los dos cerdos de Adolfo, el vecín, a quien pillas precisamente limpiando la pocilga. Saca la mierda de los gochos en la carretilla mientras te cuenta que este año se jubila y que el sábado (o sea mañana mismo) les llega su sanmartín. Adolfo compra su pareja de gochos en octubre, ya crecidos, los ceba cuatro meses y les da matarile. Luego, al arcón. Que el año es largo. Ser gocho parece una agonía. El toro de lidia vive cinco años a cuerpo de rey para morir luego, cruelmente, en veinte minutos. En el caso del gochu los plazos se acortan terriblemente. Y el espacio, también. No campa a sus anchas en la dehesa, como el pata negra. El gochu asturcelta malvive entre cuatro estrechas paredes, come lo que le echen y tiene a cuatro metros de la pocilga un patíbulo diseñado para despedazar su cuerpo serrano. Ley de vida. Leer el resto de este post

Se busca lechuza

Archivado en (Naturaleza)por campoyplayu on 10-01-2014

El campo te disciplina. Te marca los tiempos sin que apenas te des cuenta. Cada estación tiene sus tareas, que te pones a realizar como un autómata, casi sin planificación, con la única variante de los imprevistos. Así, en enero, en esa maravillosa quietud que marca la invernada, toca podar los árboles, una vez que han tirado toda la hoja. Sobre todo, los manzanos, para que sigan fuertes y sanos. Te cargas los chupones verticales; también alguna rama gruesa que ha tomado una longitud excesiva o se atraviesa por el núcleo central creando confusión. El objetivo es que entre bien la luz y no se carguen demasiado, siempre sin cortarles las puntas, pues esto en un manzano desencadena el caos. O podas ramas verticales o podas ramas horizontales enteras. Leer el resto de este post

¿Quién escribe
el blog?


Adrián Ausín
(Gijón, 1967) es periodista. Trabaja en el diario
EL COMERCIO
desde 1995.
Antes, se inició en la profesión en Bilbao, Sevilla y Granada. Sus aficiones apuntan en muchas direcciones: naturaleza, bricolaje, viajes,  fotografía, cine y literatura. Todo ello con epicentro en Gijón.


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