En esta pasada semana, la incertidumbre ha provocado un deterioro de las previsiones económicas, pero el banco central estadounidense mantiene la tesis de que la inflación será “transitoria”. Dos palabras compitieron por eclipsar el resto de los mensajes de la FED, que intentó trazar la hoja de ruta de la política monetaria del banco central: “Incertidumbre” y “transitoria”. La primera se aplica a la situación económica. La segunda, a la inflación. Ambas son palabras malditas, por diferentes motivos. Hay una tercera palabra maldita (de pesadilla, más bien) que también ha sonado en la sede de la Fed, pero en voz baja. Lo que queda claro son cinco puntos que señalo a continuación:
1. La economía pierde fuelle: “Incertidumbre”
En lo cualitativo, la novedad más destacada del comunicado del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de esta pasada semana fue esta: “La incertidumbre en torno a las perspectivas económicas ha aumentado”. En su rueda de prensa, Powell insistió en el mensaje: “En la situación actual, la incertidumbre es notablemente alta”. La incertidumbre es una palabra maldita para la economía y ya está pasando factura. Los miembros de la Reserva Federal han rebajado su previsión de crecimiento del producto interior bruto desde el 2,1% al 1,7% para este año. La primera economía del mundo pierde fuelle.
2. Más inflación, pero “transitoria”
Los miembros de la Reserva Federal revisaron también sus previsiones de inflación. Elevaron su proyección del índice PCE (un deflactor de los gastos de consumo personal que la Fed usa como referencia de inflación) desde el 2,5% al 2,7% para cierre de 2025.
3. ¿Una nueva hoja de ruta? “Estanflación”
Menos crecimiento y más inflación. Las dos cosas suenan mal y marcan la nueva hoja de ruta del banco central, en la que los riesgos de recesión han “aumentado, pero no son altos”, según Powell. El presidente de la Reserva Federal no ve riesgo real de estanflación, pero esa sería la tercera palabra maldita, casi peor que las dos anteriores juntas. Que suene, aunque sea poco, ya condiciona el devenir de la política monetaria.
4. Powell evita el choque con Trump
El presidente de la Reserva Federal señaló a los aranceles como causantes del deterioro en las expectativas y previsiones de inflación. “Tienden a reducir el crecimiento, tienden a aumentar la inflación”, dijo sobre los aranceles, pero rehuyó el enfrentamiento.
5. Freno en la reducción del balance
Aparte de mantener los tipos, el banco central frena el ritmo de reducción de su balance. Últimamente, a Powell le está costando lograr la unanimidad en las decisiones de su comité de política monetaria. Es el tercer voto discrepante que se produce desde que la Reserva Federal empezó a bajar los tipos en septiembre. Antes de eso, había que remontarse a 2005 para encontrar un voto que no fuese unánime. La Reserva Federal tiene una cartera de 6,8 billones de dólares en bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas que fue acumulando como parte de su política de estímulo monetario frente a la crisis financiera, primero, y la pandemia, después. La ha ido reduciendo en los últimos tres años. En 2019, la reducción del balance provocó tensiones en los mercados monetarios, obligando a la Fed a volver a comprar activos, así que ahora quiere evitar que esa situación se repita. La liquidez puede verse afectada por el hecho de que la deuda federal está cerca de su límite legal, lo que lleva al Tesoro a usar sus reservas en el banco central. Sin embargo, cuando el Congreso eleve el techo de deuda, el Tesoro recompondrá su posición, lo que puede drenar la liquidez en el mercado. Por eso, la Fed prefiere frenar ella misma la reducción de su balance. Aunque la medida sea temporal, no deja de ser una forma de relajación monetaria. Eso, y el tono general de la intervención de Powell, provocó una subida tanto de la Bolsa como de los bonos.
Pasando al ámbito doméstico y bancario, y lo que destaco en el titular del blog en el día de hoy es que el Banco Sabadell usa la junta del regreso a Cataluña para rearmarse ante el BBVA. La primera convocatoria pública de la entidad desde su vuelta a Sabadell escenifica una frontal oposición a la opa hostil lanzada por el banco vasco. Si el éxito de la opa que lanza el BBVA sobre el Banco Sabadell estuviera en las manos del público que ha asistido esta pasada semana a la junta de accionistas que ha celebrado la entidad catalana en Sabadell, a la operación de absorción habría que pronosticarle un recorrido corto. En Sabadell, el banco que hace 144 años crearon un centenar de empresarios se siente como algo muy propio. Y si hace falta desafiar a la lluvia para pasar la tarde en un acto bancario dentro de un auditorio frío y gris, se cumple. Pese a que no invitaron a ningún “cóctel”, como reprochó un asistente al hacer uso del turno de palabra, fueron 1.000 personas las que cerraron con una ovación, de pie, la intervención inaugural de Oliu, visiblemente emocionado. Pero, en total, los accionistas del Sabadell son más de 200.000 y hace falta ver si el BBVA se reserva alguna carta para seducir a la mayoría. Ante el acoso del banco vasco, el Sabadell despliega la artillería. “De los bancos españoles, nosotros somos el catalán”, ha reivindicado Josep Oliu ante los accionistas. En la junta, ha advertido de que la adquisición de Banco Sabadell por BBVA presenta riesgos de ejecución más importantes que se deberán ponderar” y ha apelado a los números y a las perspectivas, “tanto para los accionistas de Banco Sabadell, a los que se les está ofreciendo ser accionistas de BBVA, como para los accionistas que ya lo son de BBVA, creo que genera más valor mantener los proyectos de ambos bancos de forma independiente”. Pero también busca pinchar el nervio sentimental: “Nuestro proyecto se basa en una cultura de relación con nuestros clientes”, ha dicho. La junta ha arrancado con un vídeo en el que se podía leer el mensaje “volver por proximidad, por orgullo, por pertenencia” con el Himno a la Alegría sonando de fondo. Las votaciones se han desarrollado con la misma dinámica, un mero trámite para la revalidación de cargos y remuneraciones.
A la espera de que la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) termine su análisis sobre los riesgos que presenta la propuesta del BBVA, el Sabadell ya mueve hilos para trasladar al Gobierno la responsabilidad última sobre la opa. “Tendría que ser claro sobre sus intenciones”, manifiesta Oliu, en forma de mensaje directo para que el Ejecutivo que comanda Pedro Sánchez aclare si aceptará o no una fusión entre las dos entidades en el caso de que la OPA salga adelante en la conocida como fase 3.
Y de hecho, es evidente que Sabadell y BBVA tienen en las juntas un nuevo escenario de enfrentamiento. La cuestión esencial en las juntas de accionistas de ambos bancos son los mensajes que cada presidente manda en relación con la opa. Por si acaso alguien anda perdido, refresco la cronología de la OPA hostil de BBVA a Sabadell.
Cronología de la opa
1 de mayo de 2024 | BBVA trasladó al consejo de Sabadell una propuesta de fusión en la que incorporó un canje de una acción de nueva emisión por 4,83 títulos de Sabadell. Ofrecía una prima del 30% respecto a la cotización del 29 de abril y valoraba Sabadell en unos 11.500 millones.
6 de mayo de 2024 | El consejo de Sabadell rechazó la propuesta de BBVA al considerar que infravaloraba «significativamente» el proyecto y sus perspectivas de crecimiento a futuro.
9 de mayo de 2024 | BBVA notificó a la CNMV su intención de lanzar una opa hostil por la totalidad de Sabadell con una oferta idéntica a la trasladada días antes al consejo de Sabadell.
24 de mayo de 2024 | BBVA presentó el folleto de opa hostil a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
31 de mayo de 2024 | BBVA remitió la autorización de fusión a la Autoridad de Competencia, que comenzaría su análisis en primera fase.
5 de julio de 2024 | El 96,4% de los accionistas de BBVA que acudieron a la junta extraordinaria aprobaron la ampliación de capital necesaria para financiar la opa sobre Sabadell.
7 de septiembre de 2024 | El Banco Central Europeo dio luz verde a la adquisición de Sabadell por parte de BBVA. Una semana antes el Banco de España daba su visto bueno a la operación.
12 de noviembre de 2024 | La CNMC se pronunció tras más de cuatro meses de escrutinio y decidió elevar el análisis a fase dos, al contrario de lo pronosticado por BBVA.
Por otro lado, Banco Sabadell encara en máximos de 2008 las semanas decisivas de la opa. El regulador de la competencia previsiblemente finiquitará la fase 2 del procedimiento imponiendo condiciones suaves al banco vasco, lo que dejará la opa en manos de los accionistas de la entidad catalana, a expensas de las decisiones que pueda tomar al respecto el Gobierno. Esta misma semana, el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, afirmó que las preocupaciones que la CNMC tenía sobre la operación “deberían haberse disipado” tras las garantías ofrecidas por BBVA para mantener un nivel suficiente de competencia después de la fusión. “Estamos en los últimos detalles” para obtener el visto bueno del regulador, añadió. Mientras tanto, las acciones de Banco Sabadell, lejos de recibir el impacto de tanto ruido mediático, siguieron apurando el rally y conquistaron máximos de 2008, en torno a los 2,8 euros. En estas circunstancias, todo apunta a que serán los accionistas de Banco Sabadell quienes tengan la última palabra, una decisión que tomarán antes de que finalice junio, de acuerdo con las previsiones del consejero delegado de BBVA. En todo caso, los grandes fondos respaldan al Sabadell.
Dejando el ámbito bancario, las Comunidades Autónomas ya dejan exentas las donaciones de padres a hijos para comprar vivienda. Varias Comunidades Autónomas (CCAA) han puesto en marcha en los últimos años exenciones en las donaciones de dinero de padres a hijos para fomentar la compra de vivienda habitual. Extremadura ha sido la última en sumarse a la lista este año y ya son once las autonomías que bonifican casi al 100% estas operaciones. Es decir, los hijos, como beneficiarios del dinero, prácticamente no tienen que pagar nada o casi nada a Hacienda en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, por recibir estas cuantías siempre y cuando verdaderamente lo destinen a la adquisición de una vivienda habitual y, eso sí, cumplan con los requisitos que impone cada CCAA. Madrid, las Islas Baleares y Extremadura son las tres autonomías que bonifican hasta el 100% el impuesto de Donaciones por el dinero que dan los padres a los hijos para ayudarles en la compra de su vivienda. Cabe destacar que esta exención solo aplica cuando se da el dinero, no cuando se presta, operaciones también muy habituales entre padres e hijos para facilitar la adquisición, ya que en este último caso el beneficiario no se queda la cuantía sino que tiene que devolverla en un plazo, aunque sea a un tipo del 0%. El resto de CCAA que aplican exenciones son Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Castilla y León, Cataluña, Galicia y La Rioja. Todas las regiones, a excepción de Aragón y La Rioja, condicionan esta ventaja a la edad del hijo, es decir, según la CCAA, debe ser menos de 35 o 36 años, según se desprende del informe sobre el Panorama de la fiscalidad autonómica y foral 2025 elaborado por el Registro de Economistas Asesores Fiscales (Reaf) del Consejo General de Economistas de España.
Por otro lado, la renta neta de los jubilados es la que más crece y ya supera en un 16% a la media. El aumento de las pensiones con respecto al IPC, la llegada de la generación del baby boom y el crecimiento de las rentas inmobiliarias inflan la riqueza media de los jubilados, y lo hacen en mayor proporción que la del resto de ciudadanos. En 2024, la renta neta de las personas mayores de 65 se situó un 16,2% por encima de la media, al tiempo que la brecha con los jóvenes persiste. En contraste con el incremento de los ya retirados, los trabajadores de entre 16 y 29 años registraron un aumento casi nulo, del 1,67%, un 9% por debajo de la renta media nacional. Es una de las conclusiones que desprende el último informe del Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos de España, La economía real: qué está pasando con la renta familiar, que analiza los últimos datos de la Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el INE en el mes de febrero. El estudio apunta que la renta neta media por persona se sitúa en 14.807 euros. Una cifra que acumula un crecimiento anual medio del 2,03% desde 2008, explicado, fundamentalmente, por la fuerte subida de la riqueza de los mayores de 65 años (+2,9% en promedio anual). Con este incremento medio cada año, los jubilados han pasado de estar prácticamente al mismo nivel que el resto de españoles, a superar en un 16% a la media.
A nivel bursátil semanal comentar que el Ibex gana un 1% y recupera los 13.200 puntos en una nueva sesión de ganancias. Las Bolsas mantienen el buen tono a la espera de que Alemania vote una reforma histórica de su deuda y con la Fed y las conversaciones sobre Ucrania a la vista. Las Bolsas siguen en racha con los inversores pendientes de Alemania donde se vota la reforma necesaria para poder incrementar el gasto, tras conseguir el nuevo canciller Merz el apoyo de los Verdes para su paquete de estímulo de 500.000 millones para defensa e infraestructuras. Además, los inversores están pendientes de la reacción del mercado al ataque de Israel de esta semana que acababa con el alto el fuego en Gaza. En el plano geopolítico, además, los presidentes de Estados Unidos y Rusia, Donald Trump y Vladímir Putin, mantendrán conversaciones destinadas a poner fin a la guerra de Ucrania.
También a nivel doméstico señalar que los costes laborales de las pymes se disparan un 25% en cuatro años por el SMI y antes de reducir la jornada. Un informe de Cepyme advierte de las consecuencias que tendrá este aumento de los costes, lastrando la inversión y el empleo. Las pequeñas y las medianas empresas se han enfrentado a una subida de sus costes laborales de más del 25% y 19% desde 2021, respectivamente, mientras que la facturación y la rentabilidad del negocio permanecen estancadas en cifras de antes de la pandemia, denuncia la patronal Cepyme en su informe trimestral sobre la situación de las compañías de menor tamaño. El principal factor que explica este subidón de los costes laborales para las pymes es el incremento del 61% del salario mínimo interprofesional (SMI) desde 2019, destaca la organización que preside Gerardo Cuerva. «El salario promedio de las empresas más pequeñas es menor dada su productividad media más reducida. Así, un mismo incremento del salario mínimo tiende a impactar proporcionalmente más cuanto menor es el tamaño de la empresa», apunta el documento. De hecho, la actual cuantía del SMI (1.184 euros por paga) equivale al 73,1% del salario promedio de las microempresas, al 69,2% de la retribución que paga una compañía pequeña. El porcentaje que supone este sueldo mínimo retrocede notablemente en el caso de las compañías medianas (57,2%) y en el de las grandes (51,3%).
Además, el SEPE entra en déficit por primera vez desde 2021 por el gasto en prestaciones. Desde inicios de año, las cuentas no cuadran en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) que gasta más en prestaciones por desempleo de lo que ingresa a través de las cuotas destinadas a cubrir esta ayuda dentro de las cotizaciones sociales. El organismo adscrito al Ministerio de Trabajo y Economía Social incurrió en un déficit de 169.000 euros en el mes de febrero, según reflejan los informes de ejecución presupuestaria, tras registrar un mes de enero también en negativo (-22.062 euros). El esquema de prestaciones por desempleo vuelve así a números rojos por primera vez desde 2021, pese a tener un mayor nivel de empleo y menos parados, cuando estos ya ingresan más de 1000 euros al mes de media. Las cuentas del servicio público tienen un carácter acumulativo, de forma que lo gastado y lo ingresado cada mes se añade a lo del siguiente, lo que permite fijar qué porcentaje del presupuesto calculado para todo el año se ha consumido. Los 4.307.829,77 euros gastados en estos dos primeros meses han agotado un 20,6% del total y superan en un 7% el presupuesto destinado en el mismo periodo del año anterior, cuando había 167.000 parados más en las listas del SEPE. En parte, esto tiene que ver con que los trabajadores acceden cada vez con salarios más elevados al paro, lo que se traduce en prestaciones más generosas, al tiempo que también hay una cifra indeterminada de fijos discontinuos inactivos que perciben la prestación sin figurar como desempleados. No obstante, en paralelo, los registros del SEPE dan cuenta de una reducción de los ingresos que proceden de la cuota por desempleo. El organismo reunió casi 20.000 euros menos que en el mismo plazo de 2024, en cambio, incrementó los gastos en 295.634,2 euros para el conjunto de gasto en prestaciones. Entre los expertos, existe el debate de si el subsidio de paro de los trabajadores eventuales del campo de Extremadura y Andalucía (SEASS), sus cuotas y la Renta Activa de Inserción (RAI) se tienen que cubrir con estos ingresos o vía impuestos. Por ello, el balance de ingresos y gastos excluyendo estas partidas que deja un resultado negativo de -16.027 euros para febrero.
Finalmente y a nivel local, Asturias será la segunda región con menor crecimiento en 2025. CaixaBank Research prevé que el PIB regional suba el 2% aupado por el gasto de las familias y lastrado por la incertidumbre en la industria
El producto interior bruto (PIB) de Asturias crecerá este año un 2%, medio punto menos que la media nacional, según las previsiones del gabinete de estudios CaixaBank Research. De acuerdo a estas estimaciones, el crecimiento económico de Asturias sería este año el segundo más bajo entre las comunidades autónomas, sólo por delante de Extremadura (1,9 %) e igualada con Castilla-La Mancha (2 %). El informe apunta que el gasto de las familias se beneficiará previsiblemente de la moderación de la inflación y de la reducción de los tipos de interés, aunque matiza que la evolución de la economía dependerá de la recuperación del sector industrial, «cuyo comportamiento está rodeado de una elevada incertidumbre ante las tensiones arancelarias». A este respecto, añade que «al despegue de la industria y la inversión podría contribuir una mayor implementación de los fondos europeos». El estudio señala que el mercado laboral de Asturias está mostrando una evolución más débil que la media, con la afiliación creciendo un 1,8% en 2024 (2,4% en el conjunto del país). La creación de empleo en el último año se concentró en Administración pública, hostelería y, sobre todo, transporte, en contraste con la fuerte destrucción en el sector agrario. No obstante, la región presenta una de las tasas de paro más bajas del país, 8,1% al cierre de 2024 (10,6% de media). Está teniendo un comportamiento algo más dinámico en la región. La recuperación iniciada en 2023 por las ventas minoristas (en volumen) se prolongó en 2024, con un crecimiento del 2,4%, ligeramente por encima de la media (2,1%), si bien aún no se han recuperado los niveles de 2019. Según el estudio, el sector fabril asturiano se está viendo muy afectado por la debilidad de las ramas de bienes de equipo y, sobre todo, bienes energéticos, de modo que el índice de producción industrial acumula tres años de retrocesos. Tras la caída del 1,4% en 2024 (0,7% en el conjunto del país), se observa una cierta recuperación en los últimos meses; no obstante, a pesar del buen arranque de 2025 (3,4% interanual), es una de las regiones más alejadas de los niveles pre-pandemia de 2019 (-10,8%). Las exportaciones de bienes de Asturias fueron las que peor comportamiento tuvieron en 2024, al caer un 8,1%, frente al leve crecimiento del 0,2% anotado en el conjunto del país. El dinamismo de las ventas de alimentos (sobre todo cereales, lácteos y huevos), bienes de equipo (aparatos eléctricos y de precisión) y automóvil fue ampliamente contrarrestado por el fuerte deterioro de semi-manufacturas (hierro, acero y metales no ferrosos) y productos energéticos (carbón).
SUSANA ÁLVAREZ OTERO ES PROFESORA TITULAR DE ECONOMÍA FINANCIERA Y CONTABILIDAD DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO E INVESTIGADORA VISITANTE DE LA UNIVERSIDAD DE CAMBRIDGE