La opacidad de los fijos discontinuos

En esta pasada semana ha destacado el hecho de que Alemania paraliza el desmantelamiento de sus nucleares. De hecho, España corre el riesgo de quedarse sola en Europa con la energía nuclear. A los pasos dados por el Gobierno italiano de Giorgia Meloni para desarrollar minireactores nucleares (SMR) en el país, se puede sumar ahora Alemania. El borrador del acuerdo de la futura coalición de Gobierno, encabezada por Friedrich Merz, se prepara para dar un giro radical a su política nuclear. En dicho documento de trabajo, las partes implicadas se proponen realizar una evaluación técnica para determinar si es viable reactivar los últimos reactores nucleares cerrados en el país de forma que sea técnica y económicamente razonable. Hasta tener esta evaluación, se propone paralizar inmediatamente el desmantelamiento de estas plantas mediante acuerdos voluntarios con las empresas operadoras, dejando abierta la posibilidad de una futura reactivación. El acuerdo de coalición considera que la energía nuclear podría jugar un papel significativo para cumplir con los objetivos climáticos y garantizar la seguridad energética. Alemania apostará en el ámbito europeo por la investigación en nuevas tecnologías nucleares, especialmente: reactores Modulares Pequeños (SMR), reactores de última generación y reactores de fusión nuclear. La nueva coalición de gobierno se plantea también implementar un precio industrial especial de electricidad para sectores altamente consumidores y la reducción permanente del impuesto eléctrico para todos los usuarios al mínimo europeo. De hecho, esta misma semana la Comisión Europea ha aprobado un paquete de ayudas de 5.000 millones de euros para avanzar en este sentido, así como en la promoción de tecnologías de almacenamiento y captura de CO2, especialmente para industrias con emisiones difíciles de abatir, autorizando almacenamiento geológico tanto offshore como onshore.

A nivel doméstico y lo que destaco en el titular del blog en el día de hoy, es que Trabajo aflora los fijos discontinuos apuntados al paro que Díaz ‘esconde’: 687.884 de media en 2022.  La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y su equipo llevan tres años sin concretar cuántas personas con un contrato fijo discontinuo hay inscritos en las oficinas de los servicios públicos de empleo, con el argumento de que el registro de demandantes es competencia de las comunidades autónomas. Pero a pesar de esta opacidad, los servicios estadísticos del propio departamento sí manejan, e incluso publican estas cifras. Así, estiman que en 2024 las personas en esta situación alcanzaron una media de 687.884 personas al mes, un 17,62% más que en 2023, un 111% más que antes de la reforma laboral y un 191,3% más que en 2019, el ejercicio previo a la pandemia. La cifra ha sobrevolado todo el debate sobre la fiabilidad de las estadísticas de desempleo desde la reforma laboral. Algo lógico si tenemos en cuenta que hablamos de trabajadores que encadenan periodos de actividad con otros de inactividad en los que ni cobran salario, ni cotizan ni están dados de alta a la Seguridad Social, pero pueden percibir una prestación por desempleo, aunque no cuentan como parados registrados. La única referencia con la que se contaba hasta ahora para estimar su número eran los demandantes con relación laboral, que sí se cuantifican cada mes. En 2024 alcanzaron una media de 713.305 demandantes mensuales. La mayoría, pero no todos, son fijos discontinuos, cuyo número exacto permanecía en la oscuridad. Es decir, cuando Trabajo aseguraba que no manejaba esos registros, omitía que llevaba lustros publicando esa información en su web. El Anuario no es una estadística escondida, aunque se considerara poco relevante. Algo todavía más llamativo cuando la vicepresidenta segunda del Gobierno prefiere dar los datos de la Encuesta de Población Activa, en lugar de los que maneja su propio departamento.

Un 26,6% más de paro

De hecho, suponen cuatro de cada diez demandantes no parados, el grupo más numeroso tras los demandantes ocupados (que incluye entre otros a los afectados por ERTE), que sumaron 440.559 personas, su dato más bajo desde 2008 tras dispararse hasta los 2,5 millones en 2020. Así, los fijos discontinuos añadirían un 26,6% a la cifra de paro registrado, hasta los 3,3 millones. Antes de la pandemia el porcentaje se mantenía en el umbral del 6% y durante la crisis sanitaria no superó al 9%. Eso sí, la cuestión es si todos son inactivos o personas que trabajan pero optan por mantener renovada su demanda.

A nivel bancario, comentar que se ha llevado a cabo la junta al rojo vivo de Garanti, el banco turco de BBVA, en plena caza de brujas de Erdogan. 

Desde que la pasada semana fuera detenido el alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, el principal opositor al presidente Recep Tayyip Erdogan, cerca de 1.500 personas han sido arrestadas en Turquía, que vive las mayores protestas ciudadanas de la última década. BBVA admite que tendrá que rebajar las expectativas sobre la economía de Turquía tras los acontecimientos de la última semana. Los acontecimientos amenazan la economía turca, el valor de la lira, el de las compañías cotizadas del país o las perspectivas de inversión extranjera, a pesar de los esfuerzos del Gobierno turco por rebajar la tensión. El presidente Erdogan aseguró la pasada semana que la oposición está «tan desesperada que arrojaría al país y a la nación al fuego» y advirtió que el «sabotaje contra la economía turca tendrá que rendir cuentas ante los tribunales». El valor en Bolsa de Garanti, que está cerca de máximos históricos, se resintió la pasada semana por los acontecimientos, registrando caídas cercanas al 10%. El miércoles las acciones del banco subieron un 0,25% y el valor acumula en el último mes una caída del 5,6%. El martes el ministro de Finanzas de Turquía, Mehmet Simsek y el gobernador del banco central, Fatih Karahan, celebró una videoconferencia con la participación de 4.500 inversores procedentes de Estados Unidos, Reino Unido, Oriente Medio y otros países europeos, de una hora de duración, en la que presumiblemente estaría algún representante de Garanti o BBVA. El ministro Simsek, según comunicado del Ministerio de Finanzas, aseguró que desde el primer día se habían tomado «todas las medidas necesarias para el buen funcionamiento y eficiencia de los mercados», y que los efectos de los sucesos ocurridos sobre la economía serían «temporales y limitados«.

También a nivel bancario, comentar que Santander planea el cierre del mayor número de oficinas en España desde la pandemia. Más de 200 oficinas. El banco implementará la medida a lo largo de 2025, la primera de gran calado de Ignacio Juliá como consejero delegado de Santander España. La cifra de oficinas que serán cerradas este ejercicio en España no está todavía fijado, pero señalan que serán más de doscientas, y que aproximadamente el 25% de cierres será en Madrid. Por otro lado, Santander superó la pasada semana  en Bolsa un valor de 100.000 millones de euros, cota que no alcanzaba desde hace una década. 

A nivel de beneficios, el mayor banco español logró en 2024 un beneficio récord de 12.574 millones de euros, un 14% más que en 2023; en el cuarto trimestre ganó 3.265 millones, un 11% más que en el mismo periodo del año anterior. El número de clientes del Santander aumentó el pasado año en ocho millones, hasta 173 millones. Santander roza de nuevo los 100.000 millones pero con más del doble de beneficio. La que es con diferencia la segunda mayor cotizada del mercado español, Santander está cerca de lograr un hito histórico recuperando la cota de los 100.000 millones de euros de capitalización, uniéndose a las 9 cifras de las que solo puede presumir Inditex hasta ahora. Lo hace 10 años después de la última vez que lo consiguió, que fue en 2015 y donde se marcó su máximo histórico de tamaño bursátil (que no de precio de la acción).

Aunque es cierto que Santander se quedó algo rezagada el año pasado de las subidas generalizadas de un sector que voló gracias a los tipos altos, nadie esperaba el comportamiento de la banca en general y de Santander en particular durante este inicio de año. Sus títulos ya se revalorizan más de un 45% en 2025. Esto le ha permitido consolidarse también como la entidad más grande de la zona euro, por delante de BNP Paribas. El buen momento del sector pasa indiscutiblemente por el nuevo riesgo inflacionista que ha emergido desde el corazón de Europa después de que la alianza continental anunciase su decisión de incrementar el gasto en defensa ante las amenazas geopolíticas y las exigencias de EEUU en este ámbito. Además, el nuevo gobierno alemán ha retirado su regla de oro con el déficit presupuestario para lanzar un paquete de estímulo con inversiones directas en defensa e infraestructuras e indirectas a través de rebajas fiscales. Lo que sucede es que la Santander de entonces y la de ahora muestran algunas grandes diferencias. En ese momento, la capitalización estaba algo inflada después del proceso de ampliaciones de capital, dividendos en scrip y emisiones de bonos convertibles que se necesitaron para cerrar la falta de liquidez que hubo después de la crisis financiera. La prueba de ello es que sus acciones, en 2007, llegaron a cotizar sobre la zona de los 13 euros, doblando los niveles actuales. Otros bancos, en cambio, sí se encuentran ahora en niveles que no habían visto nunca, como Bankinter y CaixaBank.

Cambiando de tercio Madrid deslumbra a Europa: ya es la cuarta economía de toda la UE y planta cara a París y Londres. La Comunidad de Madrid se ha convertido en los últimos años en una potencia muy importante para España… y para Europa. La economía de la capital ha ido ganando fuerza y no solo ocupa el primer lugar en el país, muy por delante de Cataluña, sino que también ha avanzado posiciones en el continente, donde ya juega en el top 5 de economías más potentes. Los últimos datos publicados por Eurostat, la agencia de estadística de Bruselas, revelan que la región española se ha convertido en la cuarta economía más grande de toda la Unión Europea tras superar a la irlandesa Eastern and Midland (mayormente compuesta por Dublín) y mantenerse un año más por encima de las regiones que albergan a ciudades como Berlín, Roma (región de Lazio) o Lyon (región de Ródano-Alpes). El PIB de la Comunidad de Madrid superó los 293.000 millones de euros en 2023 (último dato disponible en Eurostat), lo que supone 2.000 millones más que la región irlandesa que había estado por encima de Madrid en la anterior publicación perteneciente a 2022. Con todo, la Comunidad de Madrid se ha convertido en la región más importante de todo el sur de Europa, mientras que la ciudad de Madrid se ha posicionado como capital simbólica de la región.

El PIB nominal de la Comunidad de Madrid se ha expandido un 49% desde 2012, pasando de los 196.000 millones de euros a los 293.000 millones actuales. Este dato es fruto de diversos factores, como son el fuerte crecimiento de la población -cada año llegan a la capital más de 140.000 personas-, el auge del sector servicios gracias en gran parte al turismo, que marcó récord en 2024 con más de 11,1 millones de visitantes, o la atracción de grandes empresas y trabajadores extranjeros. Otro gran ejemplo del buen camino que está siguiendo la economía madrileña es la propia tasa de empleo, que se sitúa en la región en el 70% (en la media de la eurozona, todo un logro para una región española), cuando en 2012 estaba en el 63%, todo ello pese a que la población se ha disparado en unos 500.000 habitantes en dicho periodo. Mientras, la tasa de paro ha caído al 8,6%.

En lo relativo al tema sanitario que ha ocupado el primer trimestre de 2025, señalar que la Seguridad Social supera por vez primera a Adeslas y Asisa como mayor proveedor de Muface. La mutua cerró 2024 con el mayor número de beneficiarios en 20 años, un tercio de los cuales optó por la sanidad pública.  La crisis de MUFACE ha provocado un hito histórico en el mutualismo administrativo. Por primera vez, en 2024, la Seguridad Social se convirtió en la primera proveedora de la asistencia sanitaria a los funcionarios adscritos a la mutua, superando a Adeslas y a mucha distancia de Asisa, las dos aseguradoras que seguirán prestando el servicio tras confirmar su concurrencia al concierto. Los datos del año 2024, que Muface ha actualizado en los últimos días, muestran que la Seguridad Social se convirtió, a cierre del ejercicio, en la principal prestataria de la atención sanitaria a los más de 1,5 millones de beneficiarios de la mutua. En total, 506.756 funcionarios y familiares apostaron por la sanidad pública entre las dudas sobre la continuidad o no del servicio. Un subidón de casi 50.000 personas (49.449, para ser exactos) en apenas un año. Desde 2021 los funcionarios de nuevo ingreso ya no tienen la opción de acceder a las aseguradoras privadas, lo que explica, en parte, el incremento de los empleados públicos atendidos por la Seguridad Social. Adeslas, la primera aseguradora en batallar por que se mejoraran las condiciones del concierto y cuya continuidad estuvo en duda hasta que el ministro de Función Pública, Óscar López, no mejoró la oferta, continuó la tendencia de pérdida de funcionarios en sus registros. En 2024, perdió a 4.663 mutualistas, hasta los 504.040 beneficiarios, en total. Esta diferencia mínima, de apenas 2.000 personas, hizo que se colocaran en segunda posición como prestadores del servicio. También Asisa, la segunda aseguradora privada en liza y que también continuará atendiendo a los funcionarios de Muface, perdió a clientes de la mutua. En concreto, pasó de atender a 363.946 en 2023 a 352.081 personas en 2024. Es decir, 11.865 menos.

Finalmente y a nivel local, destacar un par de noticas que afectan a nuestra comunidad.  General Dynamics defiende su «españolidad» en la guerra con Indra. La compañía, propietaria de la factoría de Trubia, saca pecho de sus contratos. General Dynamics European Land Systems (GDELS), el negocio de blindados en el Viejo Continente de la firma estadounidense y dueña de Santa Bárbara Sistemas, ha destacado la «españolidad» de la división, cuya sede está en Madrid, y también el papel de sus vehículos militares para «garantizar la seguridad» de los países en la frontera europea con Rusia tras la invasión de Ucrania, uno de los conflictos que ha impulsado el rearme de la Unión Europea (UE). Desde  la empresa han destacado la importancia de que GDELS tenga su sede en Madrid, desde donde se dirigen y administran las compañías del grupo en Suiza (Mowag), Austria (Steyr), Alemania (GDELS-Alemania), Rumanía (GDELS-Rumanía), Dinamarca y República Checa. GDELS emplea a unos 3.000 trabajadores en sus 15 centros en la UE y, de ellos, casi un tercio (900) trabajan en España, a lo que se suma que más de la mitad de su equipo directivo es español.

Por otro lado, una noticia bursátil en un entorno de sequías en las salidas a Bolsa y es que una empresa asturiana da el primer paso para salir a Bolsa y seguir la estela de los unicornios tecnológicos americanos. La tecnológica asturiana Lessthan3, especializada en observabilidad predictiva y soluciones avanzadas DevOps para infraestructuras híbridas y multicloud, ha dado un paso clave en su crecimiento al incorporarse oficialmente al Entorno Pre Mercado (EpM) de Bolsas y Mercados Españoles (BME). Este movimiento marca el inicio de su camino hacia la Bolsa, convirtiéndola en una de las primeras plataformas europeas de observabilidad en aspirar a la cotización bursátil, siguiendo la senda de gigantes tecnológicos norteamericanos como Datadog, Splunk y Dynatrace. Con un modelo de negocio escalable basado en la optimización de infraestructuras digitales críticas, desde Lessthan3 destacan que se han consolidado como un referente en la reducción de costes en la nube, la ciberseguridad y la sostenibilidad digital. En los últimos doce meses, la empresa ha multiplicado por cuatro sus ventas, gracias a su innovadora tecnología all-in-one, que combina módulos de eficiencia financiera (FinOps), seguridad (SecOps) y reducción de huella de carbono (GreenOps). Con su incorporación al Entorno Pre Mercado, Lessthan3 busca posicionarse como una de las compañías líderes en el sector tecnológico europeo y dar el salto definitivo a la Bolsa en los próximos años.

Es una buena noticia tanto para la empresa asturiana, como para el propio mercado de valores español, que tiene pocas empresas cotizadas.

SUSANA ÁLVAREZ OTERO ES PROFESORA TITULAR DE ECONOMÍA FINANCIERA Y CONTABILIDAD DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO E INVESTIGADORA VISITANTE DE LA UNIVERSIDAD DE CAMBRIDGE