¿PagarÃa usted por el coche más caro del mundo?
Archivado en (AstronomÃa, Ciencia, Mecánica)por Octavio Villa on 23-11-2011
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De mano, ya doy mi respuesta. SÃ. PagarÃa. Porque no se trata de un Ferrari, un Lamborghini, ni un Maybach. Es este:

El MLS Curiosity, que la NASA prepara para recorrer Marte, durante las últimas pruebas en el Jet Propulsion Laboratory, de Pasadena.
¿El coste de cada unidad? Pues serán varios miles de millones de dólares los que cueste ponerle en su destino: El cráter Gale, en el hemisferio Norte de Marte. Y el propio vehÃculo es lo máximo en desarrollo de los conocidos como Marsrovers (vagabundos de Marte, un poético nombre). Se llama MLS Curiosity (Mars Science Laboratory), tiene el tamaño y el peso de un coche tÃpico -en Marte pesará algo menos, alrededor del 38% del peso en la Tierra- y está equipado con todo, menos alerones. Lleva un equipamiento cientÃfico digno del mejor de los investigadores. Entre otras cosas, un taladro, un cepillo metálico y un láser, y nada menos que diez veces más de carga cientÃfica de lo que han llevado hasta ahora los Marsrovers más avanzados, que subirán a los cielos el próximo 26 de noviembre a bordo de un cohete Atlas V y que recorrerá 354 millones de kilómetros en un viaje de ocho meses que está previsto que concluya en Marte a principios de agosto de 2012.
A partir de ahÃ, la velocidad disminuye drásticamente. El MLS Curiosity tendrá por delante 23 meses de operatividad estimada, para recorrer en ese tiempo unos 12 kilómetros en el interior del crater Gale.

El cráter Gale, en su ubicación aproximada en el hemisferio Norte de Marte.
El director de lanzamiento de la misión MSL, Omar Báez, explica que la Curiosity será el cuarto Marsrover de la NASA que aterrice en Marte desde julio de 1997, cuando la sonda Pathfinder y su rover, el Sojourner, efectuaron varios meses de análisis en la superficie. Con ellos, averiguamos que el inicio de Marte como planeta fue muy similar al de la propia Tierra, y que durante muchos millones de años tuvo agua en su superficie y una atmósfera mucho más densa que la actual. Aunque sólo sirviese para conocer cuáles fueron los procesos que llevaron a Marte a convertirse en lo que parece un planeta muerto -y, cuando menos, estar advertidos de lo que podrÃa pasar también en la Tierra-, el coste de estas misiones está más que justificado.
La MLS Curiosity va mucho más allá que sus predecesores, y la elección del cráter Gale tiene mucho que ver con eso, porque lo que se tratará de averiguar es la respuesta a una de las preguntas más intrigantes de la ciencia moderna. Ashwin Vasavada, cientÃfico del proyecto MSL, afirma que “lo que esperamos es descubrir los secretos de un ambiente que existió en esa zona hasta hace unos pocos millones de años, en un lugar en el que, potencialmente, la vida pudo haber sobrevivido” hasta hace poco. En términos geológicos.

El cráter Gale y, remarcado en amarillo, la zona en la que se prevé que funcione el MSL Curiosity.
El cráter Gale tiene 96 kilómetros de diámetro, y en el centro hay una montaña de sedimentos de unos tres kilómetros de altura. Las imágenes tomadas desde la órbita de Marte muestran capas de minerales distintos que componen una imagen muy parecida a las bandas de colores de las paredes del Gran Cañón del Colorado, en la Tierra.
Esa acumulación de sedimentos identificados en dicha zona representa, desde el punto de vista geológico, una gran cantidad de tiempo, de la misma forma que las capas sedimentarias en la Tierra muestran la sucesión de etapas geológicas. ¿Habrá microfósiles? Eso, entre otros muchos aspectos, se tratará de averiguar, según explica Pamela Conrad , investigadora principal adjunta. Será como leer en un libro la historia de la geologÃa marciana. Y, tal vez, también en el libro de la historia de la biologÃa marciana.
El láser que lleva el vehÃculo evaporará pequeños trozos de roca para que un instrumento de a bordo identifique su composición. El taladro, en un brazo robótico de siete metros, extraerá dichas muestras. “El rover MSL es esencialmente igual que un geólogo en un laboratorio independiente y sus capacidades son probablemente la mejor opción antes de poder proceder al envÃo de un ser humano para hacer el mismo trabajo”, dijo Wanda Smith, directora  de programas de servicio de la MSL.
¿DIÉSEL, O GASOLINA?
Vale, es una pregunta estúpida. Todos sabemos que en la atmósfera de Marte el oxÃgeno es residual, asà que los motores de combustión no tendrÃan mucho sentido. Debido a su ambiciosa misión, el rover Curiosity fue diseñado para utilizar una fuente de energÃa más poderosa que los paneles solares, la tecnologÃa utilizada en los vehÃculos anteriores. El Departamento de EnergÃa ha construido para la NASA un sistema eléctrico de propulsión nuclear en su lugar, llamado generador termoeléctrico de radioisótopos de múltiples utilidades o MMRTG. No tiene partes móviles, pero convierte el calor de un pequeño núcleo de plutonio en alrededor de 110 vatios de electricidad todo el dÃa, durante todo el año.
La NASA ha tomado especiales precauciones para que el material radiactivo esté protegido y no dañe al planeta. Es evidente que el sistema de propulsión basado en plutonio no tendrÃa mucha aceptación comercial en la Tierra.
“Dentro de veinte años se considerará esta misión un verdadero hito, una gran piedra angular para la exploración humana más allá de la órbita de la Tierra”, explica el equipo del MSL. “Sin duda será un hito de los libros de historia.”




