A encorsetar la libra de Facebook

Ha sido la pasada una semana de fuertes subidas en las bolsas con la evolución de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China como claro catalizador. En este sentido, el mercado interpretaba de forma positiva los últimos acontecimientos y declaraciones, alimentándose las expectativas de que se lleguen a acuerdos parciales y se pospongan la implantación de subida de aranceles. Los sectores cíclicos y más sensibles al avance de las negociaciones comerciales como autos e industria básica presentaban un mejor comportamiento relativo frente a defensivos. En lo relativo a la guerra comercial, podemos decir que claramente ha sido el foco de atención durante la semana, con el mercado moviéndose al son de noticias en los dos sentidos. Las negociaciones de primer nivel en Washington del jueves y el viernes entre el vicepresidente chino Liu He, Robert Lighthizer y Steven Mnuchin generaban mucha expectación. Tras las largas negociaciones del jueves, las declaraciones de Trump eran acogidas muy bien por el mercado. Asimismo, generaba confianza el hecho de que Trump confirmará que se reunirá con el vicepresidente Liu He. Así, se han alimentado las expectativas de ver acuerdos parciales, viendo posible incluso que lleguen a un acuerdo en divisas y que permita a Estados Unidos seguir posponiendo la efectividad de la subida de aranceles, algo claramente positivo.

En el inevitable Brexit, Boris Johnson presentaba su propuesta de salida de la Unión Europea que era acogida fríamente. De nuevo, los obstáculos siguen viéndose en la situación que queda en Irlanda tras la salida efectiva del Reino Unido. Por su parte, la reunión mantenida  entre Johnson y su homólogo irlandés Varadkar sorprendía con unas declaraciones de que ven posible un Brexit con acuerdo. Pese a que el primer ministro irlandés reconoce que todavía hay obstáculos importantes para el acuerdo. Esta reunión da pie a que se retome la negociación en Bruselas, entre Barnier y su homólogo británico. Como señalo, parece que Londres y Dublín dicen que hay posibilidades de evitar un Brexit duro. La reunión “constructiva” entre los dos primeros ministros da alas a la libra.  El primer ministro británico Boris Johnson y el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, han asegurado al finalizar que, aunque no han llegado a un acuerdo sobre el Brexit, “ven un camino hacia un posible acuerdo”. El mensaje, publicado por Downing Street, ha hecho que la libra, que caía durante todo el día del anuncio frente al dólar, empezase su remontada y subiera un 0,5% de forma casi instantánea. Se han visto posibilidades de que pueda evitarse una salida abrupta de Reino Unido de la UE antes del próximo 31 de octubre. Los dos primeros ministros consideran que “llegar a un acuerdo es del interés de todas las partes”, aunque cómo evitar la frontera entre la República de Irlanda y la región británica de Irlanda del Norte sigue siendo un gran obstáculo. El ministro del Brexit, Steven Barclay, se reunirá con Michel Barnier, negociador del Brexit de la UE, para seguir avanzando en un posible acuerdo.

Obviando lo anterior, lo más destacado para mí, es que Bruselas anuncia que la UE regulará las criptodivisas. Cuando explico las criptomonedas, lo que son y como se emiten y negocian, siempre comento los que creo que son, por el momento, sus inconvenientes: el primero, el hecho de que se utilizan, en muchas ocasiones, para el pago de actividades fraudulentas o ilícitas en la web oscura y el segundo, que aún no se ha producido la intervención de una autoridad central que genere mayor confianza en los inversores. Respecto a este segundo inconveniente, el candidato a convertirse en el próximo vicepresidente económico de la Comisión Europea (CE), Valdis Dombrovskis, parece que ha escuchado mis plegarias. Le explico la razón, no sin antes recordarle que las “ICOs” (Initial Coin Offerings) son operaciones para captar fondos del público, utilizando “criptomonedas” o tokens. Una “ICO” es una “oferta inicial de tokens” o “venta de tokens”. En una “ICO”, una compañía o una persona emite monedas y las pone a la venta en intercambio por divisas tradicionales como el euro o el dólar. Son las conocidas comúnmente por “criptomonedas” o “criptodivisas” como el bitcoin o el ether. Las funcionalidades y usos de las monedas o tokens varían según las “ICOs”. Algunas sirven para acceder o comprar un servicio o producto que el oferente desarrolla utilizando la tecnología de registro descentralizado (DLT). Otras otorgan derechos de voto o participación en los derechos futuros de la empresa emisora y otras, en cambio, no tienen un valor tangible. Las campañas de “ICO” se realizan online, utilizan internet y las redes sociales y son normalmente creadas y diseminadas empleando la mencionada tecnología de registro descentralizado o “blockchain”. Virtualmente cualquiera que tenga acceso a internet puede participar en una “ICO” pero esta operación comporta riesgos.

En este sentido, Valdis Dombrovskis, acaba de anunciar esta semana su intención de proponer una legislación para regular en la Unión Europea (UE) las criptodivisas como Libra, iniciativa de Facebook. En su opinión, y debo reconocer que en la mía también, Europa necesita un enfoque común sobre las criptodivisas como Libra, no la libra esterlina, sino la libra de Facebook.  Estoy convencida de que es preciso supervisar el proyecto Libra de Facebook desde el punto de vista de la estabilidad financiera y de la protección de los inversores. Dombrovskis afirma que la CE ya ha realizado una investigación sobre el marco regulador de las criptodivisas y que a principios de este año recibió sugerencias de las instituciones supervisoras. Además, Bruselas ha pedido a Libra información detallada sobre sus planes y aún está a la espera de recibirla. El político, que ya es vicepresidente de la CE para el Euro en la actual Comisión, adelantó que si es reelegido se tomará “muy en serio” la lucha contra el blanqueo de dinero. En ese sentido, dijo ver “mucho mérito” en la idea de que un organismo de la Unión Europea tenga competencias contra el lavado de dinero. Personalmente, yo también veo mucho mérito en que haya personas, como este señor, que “parecen” comprometidos con ello. Que lo lleve a efecto es lo que queda pendiente. Obras son amores y no buenas razones. Lo que en verdad nos define son los hechos.

A nivel doméstico, se puede afirmar que los dividendos de los grandes del Ibex vuelven en otoño. Mediante el pago del cupón, la tradicional fórmula de retribución al accionista, BBVA, Santander Inditex y Telefónica desembolsarán un total de 4.700 millones de euros entre sus inversores.

BBVA será el encargado de estrenar el calendario de las cotizadas que más reparten con el pago del cupón. La entidad financiera que preside Carlos Torres entregará un cupón de 0,10 euros brutos por acción, el próximo martes pero para poder optar a este pago los inversores que quieran cobrarlo tienen hasta la sesión del viernes incluida para comprar acciones de la misma. Este dividendo es el primero con cargo al ejercicio 2019 y repite la cuantía del entregado a cuenta de 2018. Con cargo al pasado ejercicio, además, el banco entregó un dividendo complementario de 0,16 céntimos brutos por acción el pasado mes de abril. Con este pago del próximo lunes, la entidad financiera desembolsará cerca de 700 millones de euros. La política de retribución al accionista de BBVA está compuesta, cada año, por una cantidad a cuenta del dividendo del ejercicio (abonada en octubre) y un dividendo complementario (pagado una vez ha finalizado el ejercicio y aprobada la aplicación del resultado, normalmente en abril). Con cargo al último ejercicio, el banco abonó 0,26 euros brutos por acción, sumando el dividendo a cuenta de 2018 y el complementario. Pero los grandes pagos no han hecho más que empezar y en pocas semanas, otros dos pesos pesados del selectivo premiarán la fidelidad de sus accionistas vía dividendo. Se trata de Santander e Inditex. El banco presidido por Patricia Botín abonará íntegramente en efectivo por un importe total de 10 céntimos de euro por acción el próximo 1 de noviembre. El último día de negociación de la acción con derecho al cobro de dicho dividendo será el 29 de octubre y cotizará ya ex-dividendo el 30 de octubre. Con este reparto, el banco desembolsará 1.661millones de euros. Como anunció el banco el pasado año, desde este ejercicio el dividendo se percibirá en dos pagos en lugar de los cuatro en que se recibía hasta ahora y todos ellos en efectivo. Además, la entidad tiene intención de mantener un pay out (porcentaje del beneficio destinado a dividendo) de entre el 40% y el 50%, y que la proporción del dividendo en efectivo sea al menos de la misma cuantía que en 2018. Con una rentabilidad por dividendo cercana al 3%, Inditex es el siguiente de la lista. Los accionistas del grupo textil gallego percibirán dos dividendos el próximo 4 de noviembre que suman un importe bruto de 0,44 euros por acción, y que además supondrá un importe total de 1.371 millones. Por último, los accionistas de Telefónica tendrán que esperar a diciembre -concretamente al día 19- para percibir uno de los dos cupones que la operadora de telecomunicaciones española -con una rentabilidad por dividendo del 5,9%- reparte cada ejercicio. Como viene siendo desde 2017, la cuantía asciende 0,20 euros brutos por cada acción, lo que supondrá un desembolso de más de 1.000 millones de euros. Este es el primer dividendo con cargo a los resultados de 2019, el segundo pago se hace efectivo en mayo. En total reparte 40 céntimos por acción.

Bienvenidos sean estos dividendos porque, a la postre, si los accionistas compran títulos de propiedad de las empresas y arriesgan con ello sus fondos, es para verse remunerados, vía dividendos, lo cual depende de la empresa, o vía ganancias de capital, lo cual depende del mercado y de que en el momento de plantearse la venta del título el precio sea superior al de compra.

SUSANA ÁLVAREZ OTERO ES PROFESORA TITULAR DE ECONOMÍA FINANCIERA DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO E INVESTIGADORA VISITANTE DE LA UNIVERSIDAD DE CAMBRIDGE.