Sin consuelo para los mercados

Ha sido una semana de caídas generalizadas en las bolsas europeas, fuertemente penalizadas por la intensificación del coronavirus en Europa y América. A nivel sectorial, Travel & Leisure y Banca sufrían los mayores retrocesos, en una semana en la que prácticamente la totalidad de los sectores cerraban en rojo. Este mismo miedo, llevaba al petróleo a perder la referencia de los 47 $/b. En esta misma línea, activos refugio como el oro (+5%) o las TIRes de la deuda soberana se veían favorecidas de la rotación hacia posiciones más defensivas y de la nueva bajada de tipos, con el Bund alemán cayendo a -0,71% (vs -0,61%), y el T-Note hasta el 0,79% (vs 1,16%), en mínimos históricos.

En lo relativo al coronavirus, durante la semana se evidenciaba que el virus comenzaba a avanzar ya más rápido fuera de China, con especial desarrollo en Europa y América. En esta línea, se sucedían las medidas de contención a lo largo del mundo, como la declaración del estado de emergencia en California, el cierre de colegios y universidades en Italia o el posible retraso de las fechas de celebración de los Juegos Olímpicos en Japón. Por su parte, acontecían nuevas medidas para paliar los impactos económicos de la “paralización” que está provocando el coronavirus, entre las que destaca la bajada de tipos de 50 pb de emergencia de la Reserva Federal, el plan fiscal de 9.800 M.$ que ha lanzado Corea del Sur o el fondo de 8.300M$ para combatir esta enfermedad aprobada por el Congreso de EE. UU.

Para luchar contra este problema, Bruselas ha creado un equipo de respuesta y coordinación ante la expansión del coronavirus.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció la creación de un equipo de respuesta al coronavirus en la Unión Europea (UE) que coordinará las acciones en materia económica, sanitaria y de movilidad que se llevan a cabo desde la llegada del brote a Europa, donde se espera que la epidemia siga avanzando. Este equipo de respuesta abordará tres pilares que agrupan a los sectores más afectados por el brote en territorio europeo: la respuesta médica, la movilidad y la economía y estará formado por los departamentos de cinco comisarios europeos competentes en la materia y tratará de centralizar la coordinación con las autoridades de los Estados miembros y agencias europeas como el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades. La reacción al reto médico se centrará en la prevención, la licitación de compras de material sanitario, las medidas de alivio, la información al público y las previsiones, así como la cooperación con el ECDC y la Agencia Europea del Medicamento. En el ámbito del transporte se coordinarán todos los consejos de viaje y de transporte y el espacio Schengen de libre circulación, que ningún país se ha planteado restringir por el momento, mientras que en el pilar económico se abordará en profundidad el impacto en el turismo, el comercio, las cadenas de valor y la situación macroeconómica en general.

A nivel de política monetaria europea, la próxima semana Lagarde se enfrenta a una cita muy difícil, con la presión para tomar medidas “institucional” y del mercado en máximos y el escaso margen de actuación que se ve en el banco central. Así, mientras los expertos se debaten en si va o no haber medidas en la reunión (hay más consenso en que aumente el QE y otras medidas de liquidez, más que en la reducción del tipo de depo), el mercado descuenta con una alta probabilidad una bajada del tipo depo.

En lo relativo al Brexit,  arrancaban en Bruselas las negociaciones formales para fijar la relación comercial post-Brexit, con las miradas puestas en ver qué líneas rojas se marcan en esta negociación ambos lados, tras haber mostrado sus lados más duros en la antesala. Así parece que de plasmarse esas líneas rojas, la negociación podría estar rota para primeros de abril.

Enlazado con el inevitable problema anteriormente comentado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial han decidido modificar el formato de sus reuniones de primavera, que se realizarán entre el 17 y el 19 de abril de manera virtual y telemática, debido a las preocupaciones sanitarias por el avance del coronavirus. “Debido a las crecientes preocupaciones sanitarias relacionadas con el virus, la gerencia del Grupo del Banco Mundial y FMI ha acordado implementar un plan conjunto para adaptar las reuniones de primavera a un formato virtual”, han explicado la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y el presidente del Banco Mundial, David Malpass. “Nuestro objetivo es servir a nuestros miembros de forma eficaz al mismo tiempo que aseguramos la salud y la seguridad de los participantes y del personal de las reuniones de primavera”, han agregado. Los dirigentes han subrayado que las instituciones “permanecen totalmente comprometidas” con mantener un diálogo productivo con las partes interesadas. “Con este formato adaptado, confiamos en que los países miembros sean capaces de participar de forma eficaz en los asuntos económicos globales en estas reuniones de primavera”, han destacado Georgieva y Malpass. Las dos principales instituciones económicas internacionales aseguraron que estaban “preparadas” para usar todos los instrumentos a su disposición con el objetivo de atajar el “desafío económico” que entraña la expansión del coronavirus Covid-19. “Usaremos los instrumentos disponibles hasta el máximo posible, incluyendo financiación de emergencia, asesoría política y asistencia técnica. En particular, tenemos facilidades rápidas de crédito que, colectivamente, pueden ayudar a los países a responder a una amplio rango de necesidades”.

¿Sabía usted que el paro en EE.UU es del al 3,5% (3,6% ant) y, se destaca en especial por la creación de empleo, que mostraba uno de sus mayores aumentos desde mayo de 2018 (273.000 vs 175.000 )?. Un dato que resalta la fortaleza que el mercado laboral estaba mostrando previo a la propagación del coronavirus, el cual veremos su impacto más claro el próximo mes. En lo relativo a acciones de la Reserva Federal, que se encarga de la política monetaria en EE.UU., en un anuncio por sorpresa de esta semana, la Fed tomaba la decisión de recortar los tipos de interés en 50pb adelantándose a las previsiones del mercado que ya descontaban esta bajada, pero la esperaban para la reunión de mediados de marzo. Después de esta decisión, el mercado ha reaccionado pensando que estas medidas de estímulo monetario van a ir a más por el riesgo económico que supone el coronavirus y ya estiman que en la reunión de dentro de dos semanas se volverá a repetir una bajada de 50pb.

A nivel doméstico, imposible no comentar la drástica caída del índice. El Ibex 35 se desploma, como el resto de bolsas, y el bono alemán está en mínimos históricos. Por su parte, el oro alcanza máximos de 2012.

Los esfuerzos de las instituciones financieras internacionales por dar apoyo a las economías tras la epidemia de coronavirus y las llamadas a la calma por parte de las autoridades sanitarias no parecen tener efecto en los mercados, que siguen presa de la volatilidad. Wall Street cerró  con caídas superiores al 3,5% y arrastra a los mercados europeos. El Ibex 35 cae más de un 3,5%, en línea con el resto de índices europeos, y cae por debajo de los 8.500 puntos. El pánico se deja sentir una sesión más después de que la OMS insinuara que algunos países podrían hacer más parta tratar de contener al Covid-19 y de que se elevara el número de casos. El bono alemán a 10 años se hunde a mínimos históricos. Ya está en el -0,73% frente al -0,71% que marcó el pasado verano en el punto de máxima tensión comercial entre EE UU y China. Precisamente, el bono estadounidense también está registrando rentabilidades nunca antes vistas por lo bajas que son. Desciende 16 puntos básicos y ya está en el +0,74%. Camino opuesto siguen los bonos de Italia y de España. En el primer caso, la rentabilidad sube siete puntos básicos hasta 1,14% y en el español, se eleva dos enteros hasta 0,23%.

Otra noticia destacable a nivel doméstico es que Hacienda lanza dos nuevos impuestos sobre envases de plástico de un solo uso y los aviones.

El Gobierno somete a consulta pública los nuevos gravámenes para que los afectados hagan sus aportaciones durante los próximos quince días. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya lo anunció la pasada semana: había llegado la hora de pasar a la acción en materia de fiscalidad verde. Por eso, el Ministerio de Hacienda lanzó su ofensiva sobre impuestos medioambientales iniciando el procedimiento para crear dos nuevos tributos: uno sobre los envases de plástico de un solo uso y otro sobre el transporte aéreo.  La propuesta de aplicar estos nuevos gravámenes arrancó con el trámite de someterlos a consulta pública para que las organizaciones potencialmente afectadas por estos impuestos y cualquier ciudadano puedan hacer comentarios y aportar ideas a través de este procedimiento, que pretende “abrir un debate” sobre la fiscalidad verde. Los comentarios y aportaciones podrán hacerse en el portal del Ministerio de Hacienda a través del correo electrónico. Estas medidas aún están en un estadio muy inicial, pero la propuesta del Ejecutivo es que graven los artículos de plástico de un solo uso destinados a contener y proteger bienes o productos alimenticios, así como establecer un impuesto especial sobre el transporte aéreo. Según explican desde Hacienda, ambos tributos responden a las recomendaciones emitidas desde la Comisión Europea, que en diversos informes –el último emitido el pasado miércoles– han señalado que España cuenta con margen de actuación en materia de fiscalidad verde. De hecho, España figura entre los últimos puestos de la UE en ingresos por impuestos medioambientales. Según los últimos datos citados por Hacienda y correspondientes a 2017, los ingresos derivados de la fiscalidad verde supusieron únicamente el 1,83% del PIB, en comparación con el 2,40% en la media de la Unión Europea. La intención del Gobierno gravando los envases de plástico de un solo uso es reducir el consumo de estos productos para prevenir el impacto negativo que tienen sobre el medioambiente y la salud humana. Según las cifras incluidas en el texto sometido a consulta pública, entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico ensucian los océanos cada año. Y solo en la Unión Europea, entre 150.000 y 500.000 toneladas de residuos de plástacaban cada año en el mar. Mientras que en el caso de España, una vez superada la crisis económica, la cifra de residuos de envases de plástico se ha vuelto a incrementar hasta llegar a los niveles precrisis, con 1,6 millones de toneladas en 2017. Hacienda explica que si el nuevo impuesto sobre los envases reduce el consumo de plástico eso redundará también en los costes de la gestión de residuos. Asimismo, considera que la medida “debe propiciar también nuevos modelos de negocio y alentar una producción y consumo más sostenibles, priorizando los productos reutilizables y las prácticas correctas de fabricación”. En cuanto al impuesto especial sobre el transporte aéreo, que ya había sido barajado con anterioridad, Hacienda recuerda que “los aviones son una importante fuente de emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global”. Según argumenta el departamento de Montero, estas emisiones se han multiplicado por dos desde 1990 solo en el territorio comunitario, indica la Agencia Europea de Medioambiente. Y se incrementarán hasta un 185% en 2040, atendiendo a las estimaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional. El objetivo de este impuesto –que Hacienda dijo que debería tener en cuenta el hecho insular– sería fomentar el uso de medios de transporte más respetuosos con el medio ambiente y que sirva como incentivo para explorar nuevas tecnologías y carburantes menos contaminantes. Sin embargo, las aerolíneas ya han rechazado este gravamen en reiteradas ocasiones argumentando que, con este impuesto, no se lograrán los objetivos que persigue el Gobierno.

Como persona implicada en la sostenibilidad del planeta desde mi ámbito de trabajo que es la investigación en finanzas socialmente responsables, estoy de acuerdo con las medidas que ayudan a dirigir los comportamientos ciudadanos en pro de la mejor conservación del mundo en que vivimos porque no tenemos un planeta B. Tal vez haya una vida B, allá en el otro mundo, pero otro planeta Tierra seguro que no.

SUSANA ÁLVAREZ OTERO ES PROFESORA TITULAR DE ECONOMÍA FINANCIERA DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO E INVESTIGADORA VISITANTE DE LA UNIVERSIDAD DE CAMBRIDGE