Iniciando el ciclo económico 2026

Estimado lector, soy Catedrática de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de Oviedo y, en este blog, presentaré semanalmente, como vengo haciendo los últimos años, una síntesis de la actualidad económica con lo más destacado tanto a nivel general, como doméstico (es decir, de la economía española), como local (relativo al Principado de Asturias).

No obstante, esta primera entrada de 2026 la quiero dedicar a los posibles efectos de la inmigración sobre uno de los problemas económicos más graves de nuestro país, cual es el sostenimiento del sistema de pensiones. Esperando que sea de su interés.

La necesaria ayuda de la migración legal

Según el Banco Central Europeo, el 80% del crecimiento registrado en España entre 2019 y 2025 se debe a la población extranjera. Además, los datos … de la OCDE, la Comisión Europea, el FMI y el Banco de España reflejan que el efecto económico de la migración es netamente positivo. Por consiguiente, no hay razones económicas para pensar que se trata de un hecho perjudicial para nuestro país, sino todo lo contrario. Otra cosa es que traiga consigo grandes desafíos de una y otra parte.

Los extranjeros tienen el reto de adaptarse e integrarse; la sociedad española se enfrenta a la necesidad de mantener su capacidad de acogida, sin criminalizar a los emigrantes. Se me ocurren muchas razones para justificar mi afirmación y subrayar la ayuda que este colectivo aporta a nuestro país, pero me voy a detener en un asunto de creciente impacto económico en los presupuestos generales del Estado: las pensiones. Tal y como están diseñadas se encarecen más de un 20% desde 2022 por la vinculación al IPC.

La revalorización de las pensiones respecto al IPC, blindada por ley en la reforma de 2021, ha sumado al gasto en pensiones cerca de 38.700 millones de euros en los últimos cuatro años. Estas prestaciones ya acumulan un incremento total del 21,8% desde el año 2022, según los cálculos de Funcas. Este incremento tiene tres causas: el número de pensionistas que entran en el sistema, el incremento de sus nóminas vinculado al IPC medio de cada año y el efecto sustitución (la diferencia entre las nóminas de las nuevas altas del sistema frente a las bajas).

Ya hay más mayores de 55 años con educación superior que menores de 29 años

Desde que se aprobó la reforma impulsada por el exministro de Seguridad Social (actual gobernador del Banco de España), las nóminas mensuales que reciben los pensionistas han crecido un 2,5% en 2022; un 8,5% en 2023 (debido al aumento en la inflación registrado un año antes tras el estallido de la invasión de Ucrania); un 3,8% en 2024; un 2,8% en 2025 y crecerán un 2,7% en 2026. El impacto económico estimado de estas subidas es, respectivamente para cada año mencionado, de 4.300 millones; 15.000 millones; 7.500 millones; 5.900 millones y cerca de 6.000 millones. Unas cuantías que, sumadas, acumulan 38.700 millones de euros como consecuencia de la medida.

Este dato, no obstante, mide el coste de la revalorización solo para el año en el que esta se aplica. A largo plazo, el blindaje por ley de la subida anual de las pensiones y la eliminación del factor de sostenibilidad suponen un incremento del gasto desde el 12,9% del PIB (2023) al 16,1% del PIB (2050), según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef).

En Asturias, la llegada de extranjeros sumada a los jóvenes no cubre el hueco de las jubilaciones

La dificultad de sostenimiento del sistema de pensiones se agrava porque la llegada de trabajadores migrantes no basta para compensar las jubilaciones en cuatro autonomías. El ‘gran relevo’ que exigirá la jubilación masiva de los baby-boomers no será posible sin la llegada de migrantes, según un estudio de Fedea. Ya hay más mayores de 55 años con educación superior que menores de 29 años. El proceso de jubilación masiva que vive España y que se acentuará en los próximos años supone un reto a muchos niveles.

Uno de los más acuciantes es saber quién reemplazará a los millones de trabajadores que se van a jubilar y que necesitarán de un relevo que no será posible sin inmigrantes. En algunas comunidades, el ritmo al que están llegando trabajadores desde fuera no es suficiente para compensar el ritmo al que se están jubilando los actuales. Hay cuatro autonomías donde la llegada de fuerza laboral extranjera durante la última oleada migratoria (2017-2024), sumada a la población nativa joven, no ha logrado cubrir el hueco de las jubilaciones en ese periodo. Se trata de Asturias, Cantabria, Castilla y León y Extremadura.

En esos cuatro territorios, la ratio entre los jóvenes de 16 a 29 años que trabajan y los empleados migrantes que han llegado en los últimos siete años y la de jubilados es inferior a uno. Todo esto implica que se retiran más trabajadores que los que los jóvenes se incorporan al mercado y los migrantes que llegan para trabajar pueden compensar. En otros territorios como Galicia, País Vasco, La Rioja, Andalucía o Aragón, el efecto combinado de la juventud y la migración apenas supera las salidas del mercado laboral. Sin embargo, en Madrid o Cataluña —las más pujantes económicamente— el relevo de los jubilados es mucho más holgado: por cada persona que se jubiló entre 2017 y 2024 hubo dos jóvenes nativos trabajando o empleados migrantes llegados en ese periodo. En Asturias, según el Observatorio Trimestral del Mercado de Trabajo (Fedea), durante el período de 2017 a 2024, se produjo un incremento de la población activa inmigrante del 9,7%; se trata de la segunda tasa más elevada del país, sólo por detrás del porcentaje de Navarra (con un 10,4%).

Hay que seguir acogiendo e integrando personas en nuestro sistema social y económico

Con todo lo anterior, creo que es posible afirmar que el efecto de la migración es imprescindible para cubrir el hueco que van a dejar las personas que se van a jubilar en la próxima década. Es una razón de peso para seguir acogiendo a las personas que nuestro país necesita, integrarlas en nuestro sistema social y económico y contribuir con ello a un país más rico y plural, con unas políticas migratorias respetuosas tanto con los que llegan como con los que aquí vivimos. Estoy convencida de que ambas cosas son compatibles.

SUSANA ÁLVAREZ OTERO ES CATEDRÁTICA DE ECONOMÍA FINANCIERA Y CONTABILIDAD DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO E INVESTIGADORA VISITANTE DE LA UNIVERSIDAD DE CAMBRIDGE. 

Página web: https://www.unioviedo.es/saotero/

Blog personal: https://catedraticasusanaalvarezotero.blogspot.com/