Las Letras del Tesoro superan de nuevo a los depósitos

Empiezo con una noticia muy destacable a nivel doméstico y es que España entra en el décimo puesto de los países de la OCDE que más impuestos tiene sobre el trabajo. España se ‘coló’ el año pasado entre los diez países de la OCDE donde más impuestos al trabajo se pagan. Según el informe Impuestos sobre los salarios 2026 (Tax Wage 2026), publicado esta pasada semana por la OCDE, la carga fiscal para un trabajador soltero medio en España creció 0,31 puntos porcentuales, pasando del 41,1% en 2024 al 41,4% en 2025. España tuvo la décima cuña impositiva más alta entre los 38 países miembros de la OCDE. Este pequeño porcentaje ha hecho que nuestro país escale dos puestos con respecto al informe del año pasado. En el conjunto de la OCDE, la cuña fiscal correspondiente a un trabajador individual que percibe el salario medio aumentó en 24 de los 38 países de la OCDE, mientras que descendió en 11 y no experimentó cambios en los 3 restantes. En 2025, este indicador para ese tipo de hogar se situó entre el 0% en Colombia y el 52,5% en Bélgica. En el conjunto de la OCDE, la media alcanzó el 35,1% del coste laboral, lo que supone un incremento de 0,15 puntos porcentuales respecto al año anterior.

Pasando a un tema de gran preocupación en nuestro país, cabe preguntarse si ha tocado techo la vivienda. La tendencia negativa de las compraventas genera dudas en el sector. La compraventa de viviendas retrocedió un 0,5% interanual en febrero, su segundo mes en negativo después de la caída del 5% de enero respecto al año anterior. Con todo, el total de operaciones se mantiene en torno a las 60.000 mensuales (59.689), según los datos publicados esta pasada semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE), aunque parte del sector abre la puerta a un posible techo en el número de firmas mensuales. El retroceso interanual en el segundo mes del año fue consecuencia tanto de la disminución de las operaciones sobre viviendas usadas, que cayeron un 0,2%, hasta las 45.881 operaciones, como de las compraventas realizadas sobre viviendas nuevas, que bajaron un 1,6%, hasta las 13.808 operaciones. En ambos casos encadenan dos meses a la baja. Que el mercado sigue vivo se observa también en la tasa intermensual (febrero sobre enero). Según los datos de Estadística, la compraventa de viviendas subió un 3,8%, con avances del 1,7% para las viviendas nuevas y del 4,5% para las usadas. Sin embargo, en el sector empieza a haber dudas de un posible cambio de ciclo. De todas formas, el sector no descarta haber tocado techo.

En otro orden de cosas, las pequeñas empresas cobran con retrasos cerca del 70% de sus facturas. El sistema de pagos comerciales en España ha consolidado la demora sobre los plazos pactados en el cierre del último ejercicio. Según los datos del Observatorio de la Morosidad de Cepyme, la puntualidad en el cumplimiento de las obligaciones comerciales ha descendido, situándose solo el 30,4% de los importes facturados como pagos puntuales o anticipados, frente al 32,6% registrado el año anterior. La mayor parte de la operativa comercial se concentra actualmente en los retrasos técnicos de corto plazo. Los pagos realizados hasta 30 días después del vencimiento representan ya dos terceras partes del total —un 66,6%—, tras experimentar un incremento de 2,7 puntos porcentuales en el último año. Por su parte, los retrasos más perjudiciales —aquellos que exceden el horizonte de los 30 días— se sitúan en el 3% del total, debido principalmente al repunte de los abonos realizados en el tramo de entre 60 y 90 días. A pesar de la tendencia descendente en los tipos de interés, el coste financiero derivado de la deuda comercial sigue representando una carga significativa para el tejido empresarial. En el cuarto trimestre de 2025, el esfuerzo financiero total alcanzó los 5.568 millones de euros. De esta cifra, las pequeñas y medianas empresas asumieron cerca de 2.000 millones desglosados en 611 millones —frente a los 715 millones de euros del último trimestre de 2024— correspondientes a las microempresas, y 781 millones a las empresas de pequeño tamaño —por contraposición a los 915 millones de un año antes—. El Periodo Medio de Pago (PMP) a nivel nacional se estableció en una media de 80,5 días durante 2025. Aunque esta cifra es ligeramente inferior a la del ejercicio previo, continúa excediendo en más de 20 días el límite legal de 60 días establecido por la normativa de morosidad. Las pequeñas empresas fueron la excepción al descenso interanual del PMP y sufrieron un ligero aumento, al pasar de 78,7 días en el cuarto trimestre de 2024 a 78,9 días en el mismo periodo de 2025. Pese a este repunte, el indicador se mantuvo por séptimo trimestre consecutivo por debajo de los 80 días.

Este escenario coincide con una fuerte presión para el colectivo. El 68,9% de los autónomos ya ha subido sus precios en lo que va de año y un 64,5% prevé tener que volver a hacerlo si la situación persiste. El malestar es notable respecto a la gestión institucional: solo el 5,6% de los profesionales considera que las medidas adoptadas por el Gobierno para paliar los efectos económicos actuales son suficientes.

Pasando al ámbito de los mercados financieros, señalar que  San Basilio (CNMV) defiende el uso de las «mismas reglas y no similares» en todos los países de la UE para los mercados financieros. El contexto geopolítico actual ha vuelto a poner sobre la mesa, entre otras muchas cosas, la necesidad de que Europa mejore su competitividad, y uno de los puntos críticos actualmente está en el papel que juegan los mercados de capitales. En un momento relevante para algunos temas estratégicos (como los relacionados con la independencia energética, la descarbonización, la defensa y la IA) la necesidad de financiación es clave. Con más de 10 billones de euros dormidos en depósitos, la nueva Unión de Ahorros e Inversión (SIU, por sus siglas en inglés) busca reactivar el papel de los inversores minoristas a la vez que mantiene su objetivo de integrar los mercados de los diferentes países y simplificar algunas normativas para reactivar la financiación. En la parte de esa unión perseguida, el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) insistió esta pasada semana en que no deberíamos tratar de tener reglas «lo más similares posible» en todos los países de la UE, sino que «deberíamos tener las mismas reglas en la UE sobre los mercados financieros». Además, «deberíamos limitar al máximo posible las discrepancias nacionales, probablemente haciendo más uso de reglamentos en lugar de directivas, ya que las directivas se transponen e incorporan todos los elementos nacionales al proceso», añadió en la apertura de la 17ª Conferencia Anual sobre los Mercados de Capital españoles, organizada por la Asociación de Mercados Financieros en Europa (AFME).

Respecto a lo que destaco en el titular del blog en el día de hoy, hay un cambio de tendencia: las Letras del Tesoro vuelven a superar a los depósitos por su mayor rentabilidad. Los ahorradores están de enhorabuena porque las Letras del Tesoro vuelven a ser atractivas. Después de meses en los que su rentabilidad ha permanecido en el entorno del 2%, la guerra en Irán ha alterado el tablero de juego. El aumento en los precios de la energía y, con ello, las mayores expectativas de inflación han elevado las rentabilidades de los bonos, lo que ha obligado al Tesoro Público a pagar un tipo de interés medio del 2,61% en su última subasta de Letras a un año, el más elevado desde noviembre de 2024, frente al 2,12% previo. Con este movimiento, la rentabilidad de las Letras supera ya la que ofrecen la gran mayoría de depósitos del mismo vencimiento. Con una rentabilidad que supere el 2,61%, solo hay un depósito entre aquellos que no exigen mayor vinculación. Se trata del de Banco Finantia, que a finales de marzo mejoró la rentabilidad a doce meses, desde el 2,45% hata el 2,65%, colocándose en el primer puesto. El hándicap de este producto es que está reservado para los ahorradores que dispongan de un mínimo de 50.000 euros, mientras que una Letra se puede comprar desde un importe significativamente inferior, a partir de 1.000 euros. En el caso de que la rentabilidad de las Letras se mantenga en el entorno del 2,46% actual de cara a las próximas dos semanas (la siguiente subasta es el 5 de mayo), aún sería difícil ganar más con un depósito.

A  nivel local, destacar que la creación de empresas en Asturias vuelve a cifras previas a la Gran Recesión. Los últimos ejercicios han sido especialmente productivos en el ámbito de la creación de empresas en Asturias, situándose a la cabeza del conjunto de comunidades en determinados momentos. Y ha sido así hasta tal punto que al término del año pasado se registró la cifra más elevada (1.498 sociedades creadas) desde la Gran Recesión. De forma paralela, el capital suscrito por estas nuevas empresas ha tenido altibajos pero se ha consolidado de una media alrededor de los 52 millones de euros. Las cifras más recientes, del período enero y marzo de este año revela que en Asturias se crearon 515 empresas, lo que supone un aumento del 28% más respecto al primer trimestre del año pasado. El capital suscrito para la creación de estas empresas ascendió a 22,2 millones de euros, un 26,5% más en tasa interanual. Sólo en marzo, Asturias registró la creación de 181 empresas, un 60% más en tasa interanual y el segundo mayor incremento entre las comunidades autónomas. El Gobierno autonómico dijo que estos números reflejan «el buen momento económico que atraviesa el Principado y su fortaleza empresarial».

Se trata pues de una buena noticia para el Principado de Asturias, con la que cierro esta entrada en el día de hoy.

SUSANA ÁLVAREZ OTERO ES CATEDRÁTICA DE ECONOMÍA FINANCIERA Y CONTABILIDAD DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO E INVESTIGADORA VISITANTE DE LA UNIVERSIDAD DE CAMBRIDGE. 

Página web: https://www.unioviedo.es/saotero/

Blog personal: https://catedraticasusanaalvarezotero.blogspot.com/