En el panorama general de esta semana, podemos destacar que la economía internacional sigue creciendo pero con incertidumbres. La principal noticia de la semana a escala internacional ha sido el excelente comportamiento del mercado laboral estadounidense. Estados Unidos creó 165.000 puestos de trabajo en octubre, más del doble de lo que esperaban los analistas, mientras que la tasa de desempleo descendió hasta el 4,1% y los salarios aumentaron un 0,4% mensual. Estos datos disiparon temporalmente los temores sobre una posible desaceleración económica y permitieron que Wall Street recuperase parte del terreno perdido tras las fuertes caídas registradas en el sector tecnológico durante la sesión anterior. Los mercados interpretaron estas cifras de manera positiva porque confirman que la economía norteamericana continúa mostrando una notable fortaleza. Un mercado laboral sólido suele traducirse en más consumo, mayores beneficios empresariales y mejores perspectivas de crecimiento económico. Sin embargo, la lectura no es completamente favorable. La creación de empleo y el aumento salarial también pueden alimentar las presiones inflacionistas. Esto implica que la Reserva Federal estadounidense podría mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo, retrasando futuras bajadas. En otras palabras, aunque la economía continúa creciendo, el coste del dinero podría permanecer alto. Además, persisten dudas sobre las valoraciones bursátiles vinculadas a la inteligencia artificial. El rebote de la tecnología no elimina las pérdidas acumuladas en empresas de semiconductores ni resuelve la pregunta que domina actualmente los mercados: cuánto están dispuestos a pagar los inversores por las expectativas de crecimiento asociadas a la IA. En consecuencia, la situación global presenta un equilibrio delicado. Por un lado, la actividad económica sigue mostrando fortaleza; por otro, la inflación, las tensiones geopolíticas y el elevado coste del dinero continúan siendo factores de riesgo para los próximos meses.

A nivel bancario cabe destacar que la banca afronta una nueva oleada de reclamaciones por ciberfraudes, como veníamos señalando en semanas anteriores. La noticia más relevante para el sector financiero europeo procede de una reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que modifica sustancialmente la gestión de las estafas bancarias digitales. Según el nuevo criterio jurídico, las entidades bancarias deberán reintegrar con rapidez las cantidades sustraídas en determinados casos de phishing y fraude electrónico, incluso cuando existan indicios iniciales de negligencia por parte del cliente. Posteriormente será la justicia quien determine las responsabilidades definitivas. Las asociaciones de consumidores consideran que la sentencia supone una auténtica revolución. Organizaciones como Asufin y Adicae ya preparan más de 150 reclamaciones para probar el alcance real de esta nueva doctrina. Solo Asufin estima recuperar inicialmente medio millón de euros para los afectados. La banca, sin embargo, mantiene una visión mucho más prudente. Entidades como CaixaBank o Banco Sabadell sostienen que ya venían aplicando procedimientos similares de protección al consumidor y consideran que el impacto económico será reducido o incluso nulo en la mayoría de los casos. El principal punto de conflicto será determinar qué se considera una operación no autorizada. Los bancos entienden que la protección reforzada solo debe aplicarse cuando un tercero accede a la cuenta sin autorización del titular. Las asociaciones de consumidores defienden una interpretación mucho más amplia que incluiría prácticamente todos los fraudes digitales.

Por otro lado, el euríbor sigue presionando a los hipotecados. Otra de las noticias más relevantes para familias y entidades financieras ha sido el cierre del euríbor de octubre en el 3,239%. Aunque supone una ligera caída respecto al 3,247% de septiembre, continúa situándose por encima del 3% y permanece en niveles máximos de los últimos años. Por tanto, las revisiones hipotecarias seguirán encareciéndose. Para una hipoteca media española de unos 181.000 euros a 25 años, el incremento anual puede rondar los 1.200 euros adicionales en las revisiones anuales. En las revisiones semestrales el aumento se sitúa alrededor de 278 euros durante los próximos seis meses. La subida del euríbor está estrechamente relacionada con la política monetaria del Banco Central Europeo. Aunque el BCE decidió mantener sin cambios los tipos de interés en octubre, la inflación sigue siendo elevada, especialmente por el encarecimiento energético y las tensiones geopolíticas derivadas de Oriente Próximo. El mercado espera ahora la reunión de diciembre, en la que no puede descartarse una nueva subida de tipos si la inflación continúa lejos del objetivo del 2%.
A nivel doméstico y como destaco en el titular del blog en el día de hoy es la situación económica y social de los hogares españoles dado que aumenta la pobreza entre quienes tienen empleo. La noticia social más preocupante de la semana muestra una paradoja cada vez más evidente en España: tener trabajo ya no garantiza poder cubrir adecuadamente los gastos básicos. Según los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida y Eurostat, el número de asalariados que sufren carencia material severa se ha duplicado desde 2019. Actualmente afecta a 1,25 millones de trabajadores, frente a los 591.000 de hace seis años. Esto significa que millones de personas con empleo tienen dificultades para afrontar gastos esenciales como mantener una temperatura adecuada en sus viviendas, pagar puntualmente el alquiler, sustituir bienes básicos deteriorados o afrontar gastos imprevistos. Particularmente llamativo es que entre el 70% y el 75% de estos trabajadores tienen ingresos oficialmente superiores al umbral de pobreza. Es decir, no son pobres según los indicadores tradicionales de renta, pero sí experimentan dificultades reales para llegar a fin de mes debido al fuerte incremento del coste de vida. España presenta actualmente una de las peores situaciones de la Unión Europea en este indicador. Solo Grecia y Bulgaria muestran niveles superiores de privación material entre las personas asalariadas. El fenómeno parece estar estrechamente vinculado a la inflación acumulada desde la pandemia y al fuerte incremento de los costes de vivienda, energía y servicios básicos durante los últimos años.

También en clave doméstica cabe señalar que el Gobierno propone una nueva subida del salario mínimo. En este contexto, el Ministerio de Trabajo ha propuesto incrementar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) un 5,3% en 2027. La cuantía pasaría a situarse en 1.286 euros mensuales en 14 pagas, equivalentes a 18.004 euros anuales. La medida beneficiaría aproximadamente a 2,5 millones de trabajadores y mantiene la estrategia seguida durante los últimos años de aproximar el salario mínimo al 60% del salario medio, siguiendo las recomendaciones europeas. Los sindicatos valoran positivamente la propuesta, aunque consideran insuficiente la subida y reclamaban un incremento cercano al 7%. Desde el Gobierno se defiende que el aumento contribuirá tanto a mejorar las condiciones de vida de los trabajadores con rentas más bajas como a estimular el consumo interno. La gran incógnita será determinar hasta qué punto estas subidas salariales pueden compensar el fuerte aumento del coste de la vivienda, la alimentación y la energía registrado en los últimos años.
A nivel local de Asturias, cabe señalar el buen comportamiento del mercado automovilístico Las matriculaciones de turismos continúan mostrando una evolución positiva en Asturias. Durante octubre se matricularon 1.559 vehículos, un 5,69% más que en el mismo mes del año anterior. En el acumulado de los diez primeros meses del año ya se contabilizan 14.009 matriculaciones, lo que supone un crecimiento del 13,83%. Especialmente destacable es el aumento de las compras por particulares, que crecen un 31,46%, y del renting, que registra una expansión superior al 33%. Estos datos sugieren una cierta recuperación de la confianza de los consumidores y de la inversión en movilidad, aunque el segmento empresarial muestra una evolución menos favorable, con una caída próxima al 47% en octubre.

Por otro lado, la noticia empresarial más relevante de la semana en el Principado ha sido la presentación del balance económico de Amazon en Asturias. Según los datos difundidos por la compañía, la inversión acumulada alcanza ya aproximadamente los 1.000 millones de euros y su contribución al PIB regional supera los 800 millones. El centro logístico de Siero emplea actualmente a más de 1.000 trabajadores y genera además cerca de 1.900 empleos indirectos y unos 450 empleos inducidos en otros sectores de la economía regional. La presencia de Amazon también está impulsando la internacionalización del tejido empresarial asturiano. Más de 200 pequeñas y medianas empresas de la región comercializan ya sus productos a través de la plataforma, y más del 75% exportan al extranjero. Sus ventas internacionales superan los 25 millones de euros anuales. Desde el punto de vista económico, esta noticia confirma la importancia creciente de Asturias como nodo logístico del norte de España y como plataforma de comercio electrónico con capacidad para atraer inversión, generar empleo y facilitar la internacionalización de las empresas locales.
En definitiva, la semana nos deja una imagen de contraste. A nivel internacional se observan claros signos de fortaleza económica, especialmente en Estados Unidos, donde el empleo continúa creciendo con vigor. Sin embargo, esa misma fortaleza dificulta la reducción de los tipos de interés y mantiene las incertidumbres sobre inflación y financiación. En el ámbito financiero, la banca afronta nuevos retos derivados de la creciente ciberdelincuencia y de los cambios regulatorios impulsados por la justicia europea, mientras que los hipotecados continúan sufriendo las consecuencias de un euríbor todavía muy elevado. En España, el dato más preocupante es el aumento de la pobreza laboral: cada vez más personas trabajan y, aun así, encuentran dificultades para cubrir necesidades básicas. La propuesta de subida del salario mínimo intenta responder a esta realidad, aunque persisten dudas sobre su capacidad para compensar el aumento del coste de vida. Por último, Asturias presenta un balance relativamente favorable. La recuperación de las matriculaciones de vehículos y la consolidación de Amazon como uno de los principales motores de inversión y empleo reflejan un momento económico regional más dinámico que en ejercicios anteriores, especialmente en actividades ligadas a la logística, el comercio electrónico y los servicios avanzados.
Hasta la próxima semana, amable lector.
SUSANA ÁLVAREZ OTERO ES CATEDRÁTICA DE ECONOMÍA FINANCIERA Y CONTABILIDAD DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO E INVESTIGADORA VISITANTE DE LA UNIVERSIDAD DE CAMBRIDGE.
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